P. ANTÚNEZ
Otro paso atrás. El Zamora cayó ayer frente al Lemona (3-1) y vio como la Cultural Leonesa que ganaba 3-2 al Osasuna B lo adelantaba en la clasificación y lo relegaba al decimoquinto puesto.
En la jornada de ayer a los rojiblancos les adelantaron los leoneses, pero al paso que se lleva les van a adelantar hasta los caracoles.
La situación, mala de por sí desde hace mucho tiempo, casi desde que dio comienzo la Liga, se está empezando a agravar de malas maneras para los intereses de un Zamora que ahora está a tan sólo un punto de la zona de promoción que ocupa el Guijuelo y a dos del descenso que viene marcado por el Sestao River y en el que también están inmersos el Racing de Ferrol, el Izarra y el Compostela.
En Arlonagusia se perdió como siempre o como casi siempre, Los de Beto no pudieron con un Lemona que jugó la última media hora con diez hombres y que a pesar de ello fue capaz de hacerle dos goles al Zamora en inferioridad numérica.
Caer contra diez por 3-1 es grave y más cuando se necesita como el comer ir sumando de tres en tres cuanto antes.
Los rojiblancos tiraron la primera mitad contra el Lemona, reaccionaron a tiempo para igualar el gol de Rebollo y cuando tenían a los «cementeros» contra las cuerdas y el partido se inclinaba del bando de los de Beto, éstos se desconectaron de la confrontación, volvieron a parecerse al equipo de los tiempos de Rícar y acabaron claudicando ante la efectividad de un cuadro rojinegro que aprovechó tres de las cuatro ocasiones que tuvo ante la portería de Félix Campo. Vamos, como en los viejos tiempos cuando los rivales llegaban dos veces al área del Zamora y le hacían dos goles. Las alarmas estaban encendidas desde hacía tiempo y ayer se pusieron a sonar. Vamos a ver quién apaga ahora este fuego.
Seriedad en defensa, nulos en el centro del campo e inexistentes en ataque fue la imagen que el Zamora ofreció durante la primera mitad ante el Lemona en Arlonagusia. Fue más de lo de siempre, lo mismo que en otras temporadas cuando se visita al cuadro «cementero».
La confrontación comenzó con unos parámetros similares a los del último encuentro ante el Izarra cuando en el primer minuto el Zamora reclamaba una pena máxima tras una caída en el área de Masini que peleaba el esférico con Gurrutxaga; el central tocó balón y lo mandó a córner. El ariete rojiblanco -ayer de verde- comenzaba su particular y larga charla con el colegiado.
Y como sucedió ante los navarros del Izarra, el Zamora se fue diluyendo como un azucarillo en el embarrado campo de Lemona ante un cuadro local al que sólo le hizo falta dar un aviso para ponerse con ventaja en el marcador.
Corría el minuto 13 cuando el trencilla, tras dar la ley de la ventaja, señaló una falta al borde del área que Rebollo se encargaba de lanzar de forma perfecta para mandar el esférico al fondo de las mallas tras superar a la barrera y dejar a Félix Campo haciendo la estatua; el guardameta sólo pudo seguir con la vista la trayectoria del esférico hacia las mallas de su portería.
Como de costumbre en Arlonagusia el Zamora ya tenía el marcador en contra y lo que es peor, los de Beto Bianchi en los siguientes minutos no daban muestras de poder reaccionar.
Fue necesario esperar hasta el minuto 25 para ver como el Zamora pisaba por segunda vez el área local en una llegada entre Yago y Duque que la defensa del Lemona resolvía despejando sin mayores problemas.
El tiempo pasaba y los rojiblancos no daban la más mínima señal de vida. El centro del campo no existía, era incapaz de fabricar una sola jugada de cara al ataque donde Masini continuaba con su particular «pelea» dialéctica con el colegiado que le acabó mostrando una tarjeta amarilla al ser reiterativo a la hora de hacer faltas al contrario. Hasta eso le salía mal al delantero de un Zamora que por tercera vez pisaba el área vasca con un centro desde la banda derecha de Yago que Alcalde atrapaba adornándose con una palomita.
La primera entrega concluía con una acción de Rebollo que centró para que entre Gomis y Félix alejasen el peligro.
El Zamora se retiraba a los vestuarios con el marcador en contra y con una mala imagen en su juego y es que los de Beto no habían conseguido tirar a puerta ni en una sola ocasión; las cinco veces que el balón se perdió por la línea de fondo de la defensa local fue a córner y no por disparos de los zamoranos que tenían por delante toda la segunda mitad para tratar de enmendar la plana y conseguir sumar su sexta jornada consecutiva sin conocer la derrota.
El Zamora adelantó sus líneas para afrontar la segunda mitad e intentar igualar una contienda que tenía muy cuesta arriba.
Y lo que no se había logrado en todo el primer periodo, se consiguió en el minuto 55 cuando llegó el primer tiro a puerta del Zamora por parte de Curro que mandó el esférico a la izquierda de la portería local.
Era un Zamora con un criterio muy distinto al del primer tiempo, al menos se pensaba más en buscar la portería contraria.
La gran ocasión para lograr el 1-1 llegaba a los cincuenta y seis minutos cuando Yago se presentaba solo ante Alcalde en un mano a mano que el delantero zamorano resolvió con un disparo con el que mandó el cuero a las nubes cuando lo parecía que lo más fácil era encontrar portería.
Un minuto después, en una nueva llegada del Zamora al área local sí que llegaba la igualada con un balón que Yago controló para cederlo a Duque que venía en carrera para empalmar al fondo de las mallas, batiendo por bajo a Alcalde.
Instantes después el encuentro todavía se ponía más favorable para el Zamora cuando el colegiado mostraba la tarjeta roja directa a Gurrutxaga tras un codazo que éste propìnó a Masini que cayó fulminado sobre el césped. Por delante había toda una media hora para que el Zamora se hiciese con la que sería su primera victoria en Arlonagusia donde como mucho se había empatado en las anteriores visitas.
Beto movía el banquillo para dar entrada al último fichaje del Zamora, Poveda, que entraba en el campo sustituyendo a un Masini que ya estaba muy fatigado y que podía ganarse la segunda amarilla en cualquier entrada.
Cuando mejor pintaban las cosas para el Zamora llegó el segundo mazazo por parte de un Lemona que aprovechaba una de sus contadas llegadas en ataque en esta segunda mitad para conseguir el 2-1: Gago centraba desde la derecha y Lombraña en la boca de gol remachaba a las mallas. Otra vez había que remar contra corriente.
El partido se abrió en su recta final con un Zamora que se volcó en busca del 2-2 y que pudo encontrarse con el tercero en contra en una gran jugada de Rebollo que Félix resolvió con una gran intervención.
Ni un cabezazo de Goffin, ni una faltaba sacada por Txiki y a la que Alcalde respondió con una gran intervención sirvieron para que el Zamora igualase la contienda y arrancase lo que sería un más que valioso punto en Arlonagusia donde ayer los zamoranos acababan encajando un tercer gol sobre la bocina en una buena internada por la banda derecha de Izeta con centro que el ex rojiblanco Amézaga remataba a placer para dar la puntilla a un Zamora que regresó de vacío.