ÁNGEL GARCÍA
Miguel Ángel Hernández pasaba por rueda de prensa satisfecho con el triunfo, pero a la vez algo preocupado con lo ocurrido con Javier Arrivi: «Parece que nos han hecho vudú desde septiembre con los porteros. Hoy ha sido Arrivi el que se ha tenido que retirar con un fuerte golpe en la cabeza que esperemos no sea nada. El golpe se ha podido agravar un poco con el hecho de que apenas ha comido al mediodía y le ha pillado un bajón de azúcar», aseguraba el técnico.
Con respecto al partido, Hernández valoraba así el partido: «Creo que al descanso nos hemos ido con una ventaja merecida. Empezamos bien pero nos encontramos un gol en contra y creo que no era justo. Después, con el 3-1 creo que sí que se hizo mérito a cómo estábamos jugando. Tras el descanso, la clave ha estado en no hacer gol en jugadas en las que pudimos sentenciar; porque estoy convencido de que si Cáceres anota el quinto, en el balón que pega en el palo, el duelo se hubiera acabado con el 5-2. Pero al final tocó sufrir».
«Luego, en superioridad numérica nos han hecho daño. Ya lo vimos en la final de la Eurocopa con Portugal y España. Cuando juegas con portero jugador puedes acercarte o te pueden sentenciar, y en este caso ellos se han metido en el partido», afirmaba el entrenador tricolor con respecto a las superioridades numéricas del rival al final, bien por la expulsión de Sergio o bien por la táctica de portero jugador.
Además, también asumió que la expulsión de Sergio había sido «justa», pero no acabo satisfecho «con algunas jugadas en la que los árbitros no nos midieron igual a los dos equipos». Por último, hablaba del hecho de que el equipo abandonaba el descenso: «Eso es algo anecdótico. Nosotros queríamos ganar por encima de todo, y de los resultados de los rivales, para trabajar con más tranquilidad estos quince días».