P. ANTÚNEZ
Iker Alegre brilló a una buena altura en el partido de ayer ante el Pontevedra en el que tuvo dos claras ocasiones de gol en las que el portero local se tuvo que lucir para evitar el 0-1.
—¡Qué cerca estuvo la victoria con ese disparo en el tiempo añadido que te sacó el portero del Pontevedra!
—Así es. Sabíamos que manteniendo la tónica de lo que veníamos haciendo últimamente pues iba a ser difícil que encajásemos algún gol y al final no encajamos gol y además tuvimos ocasiones más que suficientes para habernos llevado el partido.
—En la primera mitad tuviste otra muy clara y al igual que en la anterior el portero evitó el gol que era cantado.
—El guardameta de ellos estuvo bastante acertado. Me ha sacado dos lanzamientos que iban bien colocados y luego a Masini le sacó otra.
—¿A qué sabe este punto en «Pasarón»?
—El empate nos va a saber bien si el próximo domingo logramos la victoria. Éste es un campo difícil, aunque bien es verdad que ahora tampoco vale de mucho ir sumando de uno en uno porque creo que tenemos empezar a ganar para sacar más la cabeza.
—Nuevamente el Zamora ha tenido una gran solidez defensiva.
—El equipo está mucho mejor defensivamente. Creo que el contrario no ha tenido ocasiones demasiado claras si quitamos alguna que ha venido en segundas jugadas tras rechaces y después de cometer algún pequeño error. Creo que el equipo tácticamente ha estado muy bien y en defensa apenas hemos dado oportunidades. Pienso que estamos en la buena línea para ir hacia arriba.
—La prueba de ello es que se ha encajado un gol en los últimos cuatro partidos.
—Sí, en efecto. Repito que defensivamente estamos bien y también hay que tener en cuenta que ante el Montañeros se nos escaparon dos puntos de forma inmerecida. Aquí los podíamos haber sumado pero ahora hay que empezar a mirar hacia el próximo domingo para sacar los tres puntos.
—¿A qué se debe este cambio de imagen para bien en el equipo o en la plantilla?
—Creo que la intensidad que se está poniendo en defensa influye, pero tampoco lo sé decir concretamente. Muchas veces los equipos juegan bien o mal sin tener muchos argumentos para ello.