J. P. A.
Juan Carlos Gallardo, el jugador que llegó al Zamora para cubrir la baja de Robert, realizó ayer un gran partido por delante de la defensa y aportó su granito de arena para que los rojiblancos lograsen sacar un valioso punto ante el Pontevedra en «Pasarón».
—Se pasó mal, aunque también se pudo haber ganado.
—Era un partido que sabíamos que teníamos que sufrir y creo que lo hemos hecho bastante bien y al final tuvimos ocasiones claras para habernos llevado el triunfo; no obstante, el punto es bueno, todo lo que sea sumar fuera de casa es positivo, está bien, pero lo tenemos que ratificar en el «Ruta de la Plata» con un triunfo ante el Izarra.
—¿Los abrazos finales que os dabais, indicaban que se daba por bueno el punto?
—Es bueno. Repito que puntuar siempre es bueno y una vez que el árbitro pita el final y te ves con un empate lejos de casa, pues mucho mejor, sientes una gran alegría porque tienes un puntito más en tu cuenta. Luego, en la ducha a lo mejor te das cuenta que por ocasiones hemos tenido más que el rival y por ahí habíamos merecido algo más pero hay que estar contentos.
—¡Vaya trabajo que has llevado a cabo por delante de la defensa!
—Estoy muy cómodo en ese puesto, me gusta jugar ahí. Es un puesto en el que hay que hacer mucho trabajo tanto por arriba como por abajo; estoy contento porque físicamente me encuentro cada vez mejor.
—Y eso que antes del partido parecías tener algunas molestias y tuviste que calentar para ver si podías jugar.
—Tuve que hacer una prueba porque en el último entrenamiento tuve un pequeño pinchazo en el cuadriceps y eso me lo tengo que mirar. La pierna me dejó jugar bien aunque al final acabé con algunas molestias. Espero que no sea nada y pueda jugar la semana que viene.