KIEV, AGENCIAS
Aunque un empate e incluso una derrota por la mínima en Kiev hoy ante el Dinamo serviría al Barça para superar la fase de grupos, su entrenador, Guardiola, advirtió ayer del peligro de especular con el resultado.
«No podemos dejar de ser lo que somos», manifestó Guardiola en Kiev, convencido de que su equipo está obligado a «mantener la predisposición a hacer goles porque marcando tendríamos la clasificación muy cerca».
El técnico azulgrana recalcó la importancia de liderar el grupo para disfrutar de la ventaja del factor campo en los octavos de final y repitió su mensaje a la plantilla: «Si vamos con la idea de que nos sirve el 0-1, perderemos por tres o cuatro goles de diferencia. No me sale transmitir a mis jugadores que con el 0-1 ya estamos».
En consonancia con las palabras del entrenador, el centrocampista Touré señaló que «el Barcelona se juega la vida. No podemos fallar porque si ellos ganan por más de dos goles nos iremos a la calle. Será un partido muy difícil, pero tenemos que jugar para ganar», afirmó el africano.
El jugador de Costa de Marfil mencionó el buen nivel de su rival. «Excepto ante el Inter, el Dinamo lleva 20 partidos sin perder en casa. Por eso estamos muy concentrados y sabemos que para ganar tendremos que jugar con mucha agresividad», comentó.