P. ANTÚNEZ
—¿Qué valoración lr merece el partido disputado ante el Eibar?
—Para mí estuvimos mejor que en otras ocasiones y pienso que en los dos últimos partidos hemos tenido más desgracia que mal trabajo en lo que a defender se refiere. Creo que estamos teniendo poca recompensa para la labor que se está haciendo. El equipo está trabajando mucho mejor pero los resultados no nos están acompañando y buena muestra es este último 2-0 ante el Eibar con un gol en el último minuto del primer tiempo y un segundo que se inventan cuando íbamos en busca del empate; luego, nosotros no tuvimos la fortuna de acertar con las oportunidades que se nos presentaron ante un equipo muy poderoso como es el Eibar.
—Los errores que se cometieron volvieron a costar muy caro.
—Es el handicap que estamos teniendo porque el segundo gol llegó como consecuencia de una pérdida de balón de un jugador nuestro en el centro del campo y cuando tuvimos nuestras ocasiones pues el balón, da la casualidad, bota mal y hace que tiremos todavía peor.
—¿Qué se puede hacer para cambiar esta dinámica negativa en la que está el equipo?
—Hay que seguir reforzando el tema anímico porque el trabajo está bien hecho, pero también sabemos que en el fútbol la recompensa puede tardar en llegar aunque el trabajo se haga bien. Hay que seguir insistiendo en lo mismo, seguir trabajando para mejorar en defensa, ser fuertes en medio del campo y tener determinación arriba.
—¿Cómo se encuentra la plantilla en lo que a la moral se refiere?
—La gente que se siente segura tiene más posibilidades de hacer las cosas bien pero para cambiar el estado anímico no existe una barita mágica que te dé dos kilos de ánimo, más bien tiene que llegar con el trabajo de uno. En estos momentos sólo hay que mirar hacia lo positivo y que lo negativo no sea una carga para los jugadores. Somos nosotros los que tenemos que cambiar la dinámica y que ese estado de ánimo venga reflejado en los resultados.
—¿Y por lo que se refiere al estado de ánimo, cuál es el de Rícar en la actualidad?
—Aunque haya gente que no lo crea, vuelvo a repetir que por esto ya he pasado otras veces. He perdido muchos partidos, he ganado otros muchos y empatado otros tantos, algunos que gané los pude haber merecido perder y al contrario. Sé que el trabajo que estoy haciendo en el Zamora está siendo bueno, los jugadores están en sintonía conmigo y eso me da fuerzas, además de que me encuentro cómodo.
—¿Se siente respaldado?
—Sí, sí que me siento respaldado y cómodo. Soy un tío de fútbol y sé que cuando vaya primero me querrán renovar y si voy último me querrán cortar la cabeza. Todo esto lo tengo muy claro desde los 19 años, es algo que nunca me ha asustado porque además ya me he manejado en situaciones difíciles.