M. L. S.
José Luis Posado reconoció en declaraciones a este periódico nada más cruzar la línea de meta que «ha sido lo más duro que he hecho pero también con lo que más contento estoy, porque ha sido algo diferente». El ultrafondista zamorano fue recibido en la meta de El Angliru por el alcalde de la localidad asturiana José Antonio Muñiz, quien le hizo entrega de una placa conmemorativa en medio de la emoción de todos los presentes. «Ha sido emocionante porque esta gente de Asturias se ha portado muy bien conmigo, me ha apoyado la gente al pasar y me han acompañado». Además el propio alcalde invitó a Posado y a sus acompañantes a una cena tras finalizar la carrera.
«Estoy muy contento porque la convivencia con mis compañeros ha sido magnífica, se han portado de maravilla. Lo peor ha sido la lluvia que, a partir de León, ha sido terrible. Me tuve que cambiar tres veces de ropa y de zapatillas porque estaba completamente empapado». Además añadió que «la bajada después del puerto de Pajares ha sido también muy dura porque ya me encontraba muy cansado».
El ritmo de carrera que desarrolló el atleta zamorano varió considerablemente de unos tramos a otros. Si comenzaba la carrera en la Plaza Mayor imprimiendo un ritmo inferior a los 6 minutos por kilómetro, durante la subida al Puerto de Pajares decrecería la frecuencia a unos 8 kilómetros por hora, para finalizar andando a buen ritmo en el último tramo de la meta. La media final de todo el recorrido fue de unos 7,2 km por hora.