Á. G.
El lateral del Zamora Club de Fútbol, Juan Carlos Duque, también pasó por la sala de prensa después del partido y valoraba de la siguiente manera la jugada más polémica del duelo, en la que Alberto García entra a Ferreiro en boca de gol y el colegiado deja seguir el juego: «Desde mi posición parece un penalti bastante claro. El defensa empuja a Ferreiro y lugo ya si toca la pelota, pero anteriormente le ha desequilibrado. Yo desde mi zona lo veo claro y por eso le protesto al árbitro y me enseña amarilla», aseguraba el madrileño.
El defensa del conjunto rojiblanco también hizo referencia al gran caballo de batalla de los zamoranos esta temporada, el balón parado: «Sí, se puede decir que ya casi es una obsesión lo del balón parado. Es complicado de analizar porque cuanto más se habla, más inquietud se genera, y cuando recibes el gol de esa manera es cuando te derrumbas. Quizás por eso tampoco supimos reaccionar a partir del gol; porque si nos hubieran metido el segundo tanto de otra forma, hubiéramos sabido reaccionar. El gol a balón parado nos dejó muy tocados y bajamos los brazos de forma inconsciente», aseguraba.
Duque también analizaba esa falta de reacción al final: «Quedaba mucho por delante y el hecho de atacar con más jugadores no te garantiza el gol. Quisimos hacernos con el dominio del balón y tener ocasiones, pero sucedió lo contrario, y es que el Lugo siempre creaba peligro a la contra».
Por último, al lateral del Zamora se le volvía a cuestionar por el trabajo defensivo: «Siempre decimos lo mismo en este sentido. Si te hacen ocasiones y si tenemos fallos defensivos no quiere decir que sea solo culpa de la línea de atrás, sino que todo el equipo somos responsables», terminaba Juan Carlos Duque que finalizaba el duelo con una amarilla.