P. ANTÚNEZ
La plantilla del Zamora Club de Fútbol regresó en el día de ayer a las sesiones de trabajo y lo hizo para llevar a cabo un doble entrenamiento después de los dos días de descanso que Rícar dio a sus hombres tras la victoria lograda el pasado domingo en Santiago frente al Compostela (2-5).
Con la baja segura de Robert, la duda de Iván Otero y teniendo a algunos otros jugadores como Duque, Goffin y Marcos Guerrero entre algodones, el Zamora ha comenzado a poner sus mirar en el próximo rival, el C. D. Lugo, un equipo que llegará al estadio «Ruta de la Plata» con la vitola de ser el «rey del empate» en el Grupo I donde los lucenses han sumado hasta siete empates en los once encuentros que se llevan disputados, mientras que el Zamora es de los conjuntos que no sabe empatar pues en tan sólo una ocasión, ante el Pontevedra (3-3), los rojiblancos concluyeron su encuentro con reparto de puntos y fue precisamente en la confrontación que más vueltas dio el marcador y en la que pudo ocurrir cualquier cosa.
Para esta nueva final, para este nueve compromiso liguero Rícar estará muy pendiente de la evolución de los jugadores que están entre el campo y la enfermería como son los casos anteriormente mencionados de los defensas Otero, Valentín Goffin y Marcos Guerrero.
De este trío de jugadores, el que más complicado lo tiene para llegar a tiempo el domingo es Otero que ya se perdió los dos anteriores encuentros que acabaron con las victorias frente al Racing de Ferrol y el Compostela, mientras que los otros dos siguen acumulando minutos de juego, como también lo hace un Duque que está pidiendo a voces un descanso para no acabar de romperse y perderse más de una jornada.
Es la segunda semana consecutiva en la que en el Zamora no hay caras largas, más bien todo lo contrario tras el contundente 2-5 logrado en las instalaciones de «San Lázaro» y que han llevado a los rojiblancos a ocupar la novena posición en la tabla igualado a puntos con equipos como el Athetic B, Pontevedra y un Lugo que, junto al Palencia, es el cuadro que menos partidos -uno- ha perdido durante la presente temporada.
En el C. D. Lugo militan jugadores que en su día pasaron por las filas del Zamora como el defensa Cristóbal y el centrocampista Marcos Rodríguez, sin olvidarnos de Alberto García, uno de los protagonistas de la fase de ascenso que los zamoranos disputaron ante el Sevilla B y el Castellón. Seguramente que para estos tres jugadores poder pisar el domingo (17.00 horas) el estadio «Ruta de la Plata» significará algo especial por aquello de su corto pero intenso pasado como jugadores rojiblancos.
La tranquilidad que han dado las dos últimas victorias le deberían de servir al Zamora para tratar de lograr algo que en la pasada campaña no se pudo alcanzar en ningún momento como es el de sumar tres victorias consecutivas en la Liga. El equipo de Alvarez Tomé se quedó hasta en cuatro ocasiones de sumar 9 puntos de forma consecutiva, algo que el de Rícar tiene a tiro frente a un Lugo que lleva sin conocer la derrota seis jornadas en las que ha logrado imponerse al Pontevedra (0-5) y al Izarra (4-1), mientras que ha empatado con el Lemona (2-2) y la Leonesa (1-1) como visitante y con el Alavés (0-0) y el Guijuelo (0-0) en el estadio «Ángel Carro» de la capital lucense.
Los precedentes de los enfrentamientos entre el Zamora y el Lugo en campo rojiblanco son bastante favorables a los zamoranos que han logrado cuatro victorias y dos empates, sin conocer la derrota.
En la pasada campaña el Lugo caía en el «Ruta de la Plata» por 2-1. En Segunda División B el primer enfrentamiento entre ambos conjuntos se remonta a la campaña 1978-79 en la que el Zamora alcanzó un 2-0; después hubo que esperar varios años para volver a presenciar más encuentros entre Zamora y Lugo con dos empates (1-1) en las Ligas 2000-01 y 2001-02, y una nueva victoria zamorana por 1-0 en la 2002-03.
En la categoría inferior, Tercera División, el Zamora jugó en una ocasión frente al Lugo en el «Ramiro Ledesma» y el resultado fue un más que contundente 5-1.
El próximo domingo los zamoranos tratarán de seguir aumentando ese guarismo positivo de resultados para dar un nuevo paso al frente y acercarse un poco más a los puestos de cabeza de un Grupo I que está comandado por Eibar, Celta B, Ponferradina y Alavés en sus cuatro primeras posiciones.