VIENA, EFE
La derrota encajada el pasado sábado en Burgos ante el Juventud del Círculo ha dejado en una situación enormemente complicada al CB Zamora Grupo Inec que no termina de cogerle la medida a la Liga. Un equipo formado para mirar a la superior categoría está encontrando muchos más problemas de los esperados para, incluso, colocarse entre los seis primeros clasificados que jugarán la siguiente fase de la competición.
El domingo se repitieron historias parecidas a las de anteriores encuentros en los que el equipo muestra una buena predisposición, pero comete demasiados errores y atraviesa muchas lagunas que terminan por costarle la victoria.
En Burgos, primero fue un 12-1 de salida que obligó a los hombres que dirige Alberto Miranda a protagonizar una primera remontada para igualar el parcial a 16 al final del primer cuarto. Pero en el segundo periodo la reacción ya no se produjo y se alcanzaba el descanso con 47-37 tras un sonrojante 31-21.
El equipo zamorano realizó un nuevo esfuerzo para acercarse a 52-48 pero ahí se acabaron sus opciones y terminaba cediendo por 84-74.
El juego del Grupo Inec se sustentó de nuevo en Chusan (17 puntos) y en Saulo Hernández, que anotó 18 demostrando que comienza a ser el jugador efectivo que conocemos.
La Liga continúa muy igualada y caben todos los resultados posibles como lo demuestra el que ya no haya ningún equipo imbatido cuando han transcurrido siete jornadas. Pero no queda más remedio que seguir trabajando y pensando en el próximo rinval, el Universidad de Valladolid que recibirá el próximo domingo al Inec en una cancha complicada. Se trata de un bloque que se conoce bien de hace varias temporadas en el que destaca el ala Jota y el pivot brasileño Leo Klassman. De momento, la salvación está a una sola victoria, pero como el equipo piense solamente en cubrir el expediente para la siguiente fase, lo tendrá muy complicado.