Rícar, entrenador del Zamora C.F.
P. ANTÚNEZ
—El muerto resucita a tiempo.
—No, no estábamos muertos. Lo que sí hay que destacar es que hemos levantado un partido difícil y contra un equipo complicado. Creo que también es justo destacar a la gente que entró de refresco y que era una de las cosas que habíamos hablado durante esta semana porque había incidido en que la gente que entraba desde el banquillo tenía que aportar mucho más y así lo han hecho Agustín, Capi y Txiki. Estoy contento con el trabajo de todos y este es el camino.
—El equipo se sobrepuso al 0-1 y fue capaz de remontar.
— Nuestra idea, está claro, era ponernos con el marcador a favor porque siempre que lo hicimos, ganamos pero con el 0-1 supimos hacernos con el partido y llevarnos los tres puntos que, en definitiva, era para lo que estábamos aquí.
—Es una victoria que tiene que dar tranquilidad.
—Esperemos que así sea. Los futbolistas y el cuerpo técnico valoramos mucho este triunfo porque estamos trabajando muchísimo y porque da la sensación que en los últimos siete partidos, hemos jugado siete finales y eso no tiene que ser así, ni mucho menos.
— Este resultado se tiene que hacer bueno con otro triunfo en Santiago frente al Compostela.
— ¡Hombre, si todavía no me he duchado tras este partido! En el Compostela habrá que empezar a pensar un poco más tarde, desde el entrenamiento de mañana -por hoy-. En lo único que pienso ahora es en destacar el trabajo espectacular realizado por mis jugadores. Pero es verdad que esto es un examen continuo y el próximo domingo habrá más.
—El equipo salió adelante cuando ya estaba con el agua al cuello.
—Es verdad y además en un momento en el que nuestro público no estaba con nosotros. Además de la raza que pusieron y demostraron tener, también hubo la tranquilidad suficiente para buscar el gol. Mis futbolistas han sacado la profesionalidad que llevan dentro.
—¿Te había gustado el equipo hasta antes de conseguir el empate?
—Fue un partido difícil y demasiado bronco en el que no habíamos aparecido pero también hay que darse cuenta que hay gente que no puede estar jugando al cien por cien. El equipo tiene que dar lo mismo que en los últimos veinticinco minutos en los que mostró gran intensidad, pero también tuvo juego y quiso el balón.
—¿A qué se debió el cambio de David Ferreiro?
— Fue una variante táctica. David es un jugador que en el Zamora va a dar muchas alegrías pero quería intentar combinar más por dentro porque detrás de Masini necesitábamos un par de jugadores con más llegada.
—Durante la semana trabajaste con una defensa formada por Duque, Goffin, Otero o Guerrero y Saúl. ¿Por qué el cambio que hubo en esa zona en el once inicial?
—Es que pensaba contar con Otero porque en el centro de la defensa necesitábamos a alguien con experiencia.
—¿Hasta qué punto lo viste mal con el 0-1?
—No lo vi mal porque por delante quedaban muchos minutos y la reacción llegó para ganar el partido.
— ¿Va a haber tranquilidad a lo largo de la semana?
—No mucho porque sabemos que el próximo domingo vamos a tener un partido dificilísimo.