CARLOS TOYOS
El Polideportivo «Valle de Trapaga» fue ayer el escenario en el que Inzamac Zamora consiguió su primera victoria a domicilio como conjunto de Primera División Nacional al superar al Aparcabisa Trapagarán (34-40). Un triunfo que da dos nuevos puntos a los zamoranos en su lucha por la salvación.
Precisamente el choque de ayer era trascendental para vascos y zamoranos por la proximidad de ambos a los puestos de descenso. Así, el duelo fue intenso desde el primer minuto, con locales y visitantes buscando la puerta rival en busca de los ansiados puntos. Una situación que propició un marcador alto, ya que los ataques siempre se impusieron a las defensas.
Tras unos primeros compases de tanteo y respeto entre ambos rivales, Inzamac Zamora comenzó a dominar la contienda y el marcador (7-9, m. 15).
La buena circulación de balón y las penetraciones de Octavio y Jose, brillante en Trapaga, pusieron en aprietos constantes a la zaga del Aparcabisa. Una defensa que comenzó formando con un avanzado y fue cambiando sin encontrar la forma de detener la ofensiva del Inzamac Zamora, que gozó de una renta de hasta seis tantos a su favor 8-14, m. 20).
Pero pese a la excelente labor en ataque de los hombres de García Valiente, donde Arcel estuvo también muy acertado, los descuidos en el tramo final de la primera mitad apretaron el marcador al descanso (17-21, m. 30).
A la vuelta de vestuarios Inzamac Zamora no bajó el pistón y mantuvo siempre la renta suficiente en el marcador para llegar con una buena ventaja a los últimos minutos, en los que los locales recuperaron la esperanza con dos exclusiones visitantes (m. 38). Sin embargo, el talento de Jortos y el brazo de Litus, fundamental en el último tramo del encuentro con su acierto en el lanzamiento, hicieron que Aparcabisa Trapagarán no tuviera ninguna opción de lograr los dos puntos, que fueron tan peleados en su feudo.