M. L. S.
—¿Ha sido justa la expulsión que ha sufrido hoy en un partido de guante blanco? La segunda tarjeta, en especial, sorprendió incluso a los jugadores del Alavés.
—La primera creo que sí era merecedora de tarjeta. Fue una jugada rápida, llego tarde, voy al suelo a intentar cortar el balón y le doy fuerte al contrario; pero la segunda fue una jugada en el medio del campo en la que me vuelvo a tirar al suelo, veo que no llego, intento pararme, él me busca, se tira y me saca la segunda que yo creo que fue falta, pero nunca tarjeta. Ni de broma, y más viendo la dureza del partido y que ellos se fueron sin tarjetas.
—Ha sido un cúmulo de desgracias. Un gol regalado, una expulsión injusta, falta de acierto en las ocasiones que se crearon.
—Ha sido un partido complicado y se ha complicado más dejándonos con diez al principio de la segunda parte.
—En la primera parte el Zamora tuvo mucho el balón pero creó pocas ocasiones. En esto se ha mejorado respecto a partidos anteriores.
—Hay que tener en cuenta que jugábamos en un campo muy difícil, contra el líder de la categoría, ellos están en su casa pero nos quedamos con lo importante que, en la primera parte, nosotros jugamos muy bien, hicimos un buen fútbol. Es verdad que nos costó llegar arriba pero es normal porque ellos aprietan y esto es fútbol. Lo suyo es llegar una vez y meterla, como han hecho ellos hoy.
—¿Va a pesar más de cara a los próximos partidos esta derrota con buen fútbol o las tres derrotas seguidas?
—Esto acaba de empezar, quedan muchos puntos por delante y que ahora nos vayamos un poco por debajo de la mitad de la tabla no quiere decir nada. Con lo que nos quedamos es con que el equipo cada día está mejor, cada día hacemos mejor fútbol y las ocasiones y los resultados llegarán, seguro, porque el equipo se deja la piel en el campo, trabaja un montón y, quieras o no, tienen que llegar los resultados. Estamos convencidos de ello.