MANUEL LÓPEZ-SUEIRAS.
El entrenador del Zamora CF Ricar se lamentó de la escasa fortuna que tuvo ayer en Mendizorroza su equipo aunque alabó el esfuerzo realizado y el buen trabajo en general de todas las líneas: «La primera parte ha sido muy disputada e igualada con un gran regalo nuestro que ha sido el gol y la segunda, dividida, porque la expulsión de Yago determina el desenlace del encuentro. Cuando un delantero hace dos faltas en todo el partido y lo expulsa, es difícil. De todas formas, lo hemos intentado, hemos arriesgado bastante pero nos vamos con la tristeza de que no hemos tenido recompensa».
El entrenador del Zamora añadió que «en el primer tiempo intentábamos controlar un poco el ritmo de juego, llevar la iniciativa, tener el balón, algo que nos había faltado en los últimos partidos, pero lo hemos conseguido solo a medias. Pero hemos regalado el gol que nos ha roto todos los planes. A partir de ahí cambió el partido aunque nosotros no cambiamos el discurso que era tener el balón, intentar apretar arriba y crear peligro. Lo que ocurrió es que, con diez toda la segunda parte, nos ha costado mucho porque la gente ha tenido que hacer un enorme sacrificio y arriesgar también porque las contras de ellos eran muy peligrosas». Reconoció, por otra parte, que su equipo tuvo ocasiones para, al menos haber empatado: «Hemos tenido un par de ellas jugando con uno menos. Hay que reconocer el mérito y el trabajo, la mentalidad de ir a por el partido que es lo que tenemos que ver de positivo en este partido contra un equipo que seguro que va a estar arriba. No le hemos perdido la cara al partido ni con el uno a cero ni siquiera con un jugador menos y con eso me quedo. Con lo que no me quedo es con el regalo, con el gol que no se puede regalar porque además fue determinante. Un despiste que nos ha costado demasiado. Últimamente, para hacernos goles necesitan poco nuestros rivales, y nosotros estamos en una dinámica que para marcarlos, necesitamos mucho. En ello estamos trabajando y lo que sí es verdad es que hay que cambiar eso de que el sistema defensivo no está bien porque hoy, la segunda parte ha sido de mucho mérito por parte de todos. Se ha trabajado ejemplarmente como para convencernos de que le podemos ganar a cualquiera».
El Alavés se escapa a siete puntos del Zamora, pero Ricar recuerda que «nuestra guerra no va con el Deportivo. Nosotros vamos a intentar luchar por una de las cuatro primeras plazas pero el Alavés, la Ponferradina, se nos escapan. Nosotros podremos aprovecharnos de sus fallos pero hay grandes diferencias entre un presupuesto y un proyecto como el del Alavés, y la humildad que tenemos nosotros. Con esta humildad, el Zamora ha conseguido muchos éxitos pero hay que reconocer que nuestra meta es estar entre los cuatro primeros, pero no pensando en el Alavés».
Respecto a la actuación arbitral, Ricar aseguró que «hay que ser más tolerante. A un delantero no se le puede expulsar por dos faltas que no son tarjetas amarillas. Creo que ha sido un error en contra nuestra, esperemos que otras veces sea a nuestro favor. Los árbitros se equivocan, tienen días buenos y malos y hoy nos ha tocado a nosotros salir perdiendo, sobre todo por esta expulsión que creo que ha sido errónea».
Ricar alabó el potencial que tiene el Alavés en su plantilla: «Es un equipo combativo, que está en construcción y que tiene una necesidad porque es un club histórico que, además de ganar, tendrá que jugar bien para que sus aficionados vean algo de juego. Y eso es difícil pero, sin lugar a dudas, ganando, lo van a conseguir antes».
El Zamora ayer estuvo bien ajustado atrás y, por contra, le faltó acierto arriba: «En la primera parte estaba previsto jugar con menos efectivos en ataque para asegurar la posesión y tener segundas jugadas. Todo se rompe con el gol y cuando estaba previsto cambiar de sistema con más gente ofensiva, todo se va al traste de nuevo con la expulsión. La fortuna no nos ayudó pero la intención de ir a por el partido, ahí ha estado», concluyó.