FERNANDO MARCOS.
Mañanes T.Chema 6
Colmenarejo 3
Victoria muy trabajada, pese a las carencias físicas. El resultado como suele ocurrir en fútbol sala es a veces engañoso. Si es cierto que el conjunto con más acierto cara al gol es el que se llevaba la victoria, lo justo ayer podría ser un resultado más equilibrado.
Es una auténtica pena ver las gradas prácticamente vacías y ver sobre la pista un muy buen espectáculo. Los encuentros no tienen nada que ver con el año anterior, en el que con varios meses de antelación los benaventanos habían resuelto su ascenso. Ahora toca ver fútbol sala en estado puro, como el que se presenciaba ayer.
Los minutos iniciales fueron de mucho control por parte de ambos, en el que solo los disparos lejanos se acercaban por las inmediaciones de los porteros. Mayor número de ocasiones para los benaventanos, hasta que en el minuto 9 Javi Fernández culminaba una jugada colectiva adelantando a su equipo.
El empate llegaba de una jugada desafortunada en el que un rebote del esférico golpeaba en el cuerpo de Dámaso y el balón se alojaba en el fondo de las mallas.
Después de un intercambio de goles hasta el empate a tres, el conjunto local se mostró muy mermado en sus fuerzas, teniendo en cuenta los numerosos jugadores que en estos momentos arrastran molestias o bien que su pretemporada ha sido muy precaria. Pese a ello, los benaventanos supieron aguantar bien los momentos finales.
El tanto marcado por Chuso, que suponía adelantarse por 4-3, fue clave. También lo fue la buena labor de Álvaro, saliendo a la contra, en ocasiones como único atacante.
Los minutos finales fueron un autentico sufrimiento con opciones desde los diez metros. Borja mandaba fuera el de los madrileños, pero los benaventanos no desaprovechaban el suyo y con el tiempo prácticamente concluido, con solo treinta segundos, Carlos ponía el definitivo 6-3 en el marcador.