SERGIO MORRO |
La expectación es máxima alrededor del match de exhibición incluido en el simposio Valencia, cuna del ajedrez moderno. En ambas partidas Karpov gestionó peor el tiempo ante la estrategia de Kasparov y acabó perdiendo los dos enfrentamientos al consumir su tiempo.
El duelo entre los dos ex campeones mundiales, que se enfrentan 25 años después del primer duelo de ambos por el título mundial, está previsto que se dispute en tres jornadas a cuatro partidas semirrápidas y ocho rápidas.
En las dos partidas de ayer cada jugador dispuso de 25 minutos para desarrollar su juego, con cinco segundos añadidos por cada movimiento realizado, y estuvo arbitrado por el holandés Geurt Gijsen.
En la primera partida, Anatoly Karpov comenzó con la ventaja de jugar con blancas, aunque desde el primer momento Kasparov hizo gala de su juego atrevido cediendo el centro del tablero y decidiendo las jugadas con mayor rapidez que su adversario, un factor que resultaría decisivo en el desarrollo de este primer enfrentamiento.
Kasparov salió decidido a por el punto a pesar de jugar con negras y planteó muchas dudas a Karpov con sus jugadas, lo que llevo a éste a perder la partida por tiempo.
En la segunda, Kasparov llevó claramente la iniciativa con blancas y aunque finalmente se adjudicó el punto por tiempo, lo cierto es que tenía totalmente acorralado a Karpov y era cuestión de tiempo el jaque mate.
Gary Kasparov señaló, tras adelantarse por 2-0 a Karpov, que aunque ha comenzado con una clara ventaja, aún no es definitiva dada la calidad de su oponente. "Este 2-0 me da una clara ventaja para los dos próximos días, pero no se puede predecir el resultado, porque Karpov ha sido y es un gran oponente", explicó.
A pesar del buen nivel exhibido, Kasparov insistió en que no pretende "volver a competir si no recuperar una nostalgia" y ver si todavía puede "jugar a aquel nivel".
Cuestionado por cuáles habían sido sus sensaciones tras volver a una partida de esta importancia, Kasparov señaló que "la sensación ha sido extraña, sobre todo anoche, cuando pensaba en aperturas y en el juego".
"Al ser partidas semirrápidas no es el ajedrez habitual y no sabía cómo iba a reaccionar a mi instinto, pero una vez ha empezado la partida estaba más tranquilo, algo que ha tenido efecto en mi oponente que supongo que esperaba que estuviera más inquieto", prosiguió.
Respecto al desarrollo de las dos partidas, indicó que la primera, en la que jugó con negras, fue mucho más complicada, y que en la segunda se impuso con claridad.
"La primera se reduce a que Karpov se quedó sin tiempo. Estaba más complicada, él comenzó con una posición más fuerte y quizás pensaba que no estaba preparado para una partida tan compleja, pero al final teniendo una diferencia de ocho minutos era una ventaja importante para mí. Y la segunda la tenía claramente perdida", señaló.
Al comparar este duelo con el que ambos tuvieron hace 25 años, Kasparov admitió que aunque "ha habido cierto grado de similitud" en términos generales han sido distintas. "Entonces comenzaba a jugar grandes campeonatos y estaba de camino al sueño que tiene cualquier ajedrecista", concluyó.