EFE
Madrid,
El Atlético de Madrid comenzará hoy su persecución de los octavos de final de la Liga de Campeones contra el rival más débil del grupo, el Apoel Nicosia, que pondrá a prueba la capacidad de reacción del conjunto rojiblanco tras su dudas en los dos últimos partidos, resueltos con una derrota y un empate.
Ahora, después de su gris inicio de Liga, en el que perdió 3-0 en Málaga e igualó en casa contra el Racing de Santander (1-1), dos resultados que han generado desconfianza en torno al nuevo proyecto del equipo madrileño, el Atlético traslada su atención al máximo torneo europeo, en el que se mantiene invicto en sus últimos once choques.
Solventada con autoridad la previa frente al Panathinaikos griego, al que superó por un global de 5-2, el bloque rojiblanco arranca la fase de grupos de la Liga de Campeones con la mirada en los octavos de final, en la que, de momento, se interponen Chelsea, Oporto y Apoel, sus tres obstáculos hacia ese objetivo.
El primer examen llega hoy ante el conjunto chipriota. El Atlético no puede fallar frente al contrincante con menos opciones del cuarteto. Necesita una victoria reconfortante antes de jugarse, previsiblemente, las dos plazas de la siguiente ronda en sus duelos directos contra ingleses y portugueses.
En principio, el entrenador Abel Resino no reservará nada para el partido contra el Apoel. También recuperará probablemente al argentino Maxi Rodríguez, ya casi restablecido de una sobrecarga en el aductor.