M. L. S.
El entrenador del Zamora CF, Rícar, dirigió ayer en el Ruta de la Plata una intensa sesión de trabajo táctico con vistas al partido que el domingo jugará el equipo rojiblanco contra el temible Pontevedra, un equipo que llega con la moral muy alta y que siempre depara enfrentamientos vistosos. Ricar sigue trabajando, especialmente, en la coordinación defensiva y, de hecho, dedicó la última media hora a dar una charla a los defensas sobre cómo quiere que funcione la cobertura en el futuro, tal vez preocupado por los despistes que el equipo comete pese a que no ha recibido todavía ningún gol.
Para el partido del domingo, el entrenador tan sólo cuenta con la baja del lateral Israel que se recupera de un esguince de tobillo y Rícar, por primera vez esta temporada, tendrá que pensarse cómo reparte los puestos en la convocatoria. «Israel está empezando ya a entrenar con el grupo pero no estará en condiciones para el domingo. Los demás están aptos para poder jugar. Afortunadamente Marcos está bien, Duque también, Otero cada vez está mejor y el problema lo tengo yo ahora que es el de elegir. Tenía ganas ya de que ésto ocurriera».
Respecto a la posible alineación que prepara para enfrentarse al Pontevedra, Rícar es sincero y reconoce que «algo hay en mente pero hasta el último día no quiero pensarlo demasiado porque quedan todavía un par de entrenamientos. Aunque estoy desde el lunes madurando la alineación, no me gusta tenerlo demasiado claro hasta última hora».
No muestra el entrenador cordobés un temor especial por el Pontevedra porque «esto es un examen contínuo y el rival que crees más fácil va, y te gana. Esta semana se han visto resultados que algunos califican de sorpresa pero yo no tanto porque sé que va a haber mucha igualdad y cualquiera le puede ganar a cualquiera. Lo que sí es verdad es que el Pontevedra tiene un equipazo porque tiene un presupuesto, porque tiene muy buenos jugadores, un entrenador que conoce la categoría, pero el nuestro también es un buen equipo, vamos a jugar en casa y vamos a intentar ganar».
No cree tampoco que el llegar como líderes vaya a ser una carga añadida para su equipo: «El problema sería afrontar el partido en el último puesto. Ir líder tiene que ser positivo a la fuerza. El equipo va a tener confianza pero no va a ser excesiva. No vamos a perder la cabeza porque sabemos que esto es cada día y si bajas el listón un uno por ciento, cualquiera te gana. Tenemos que salir siempre al cien por cien».
«Pero estoy muy tranquilo porque la plantilla es humilde -añadió el entrenador del Zamora CF- y sabe que va a ser difícil, que si ganamos va a ser con mucho sacrificio».
Lo único que le preocupa a Ricar del Pontevedra es «estar yo bien» aunque insiste en que «tiene muy buenos jugadores, hay que contrarrestar muchas cosas pero bastante tengo con preocuparme de mi equipo. Vamos a intentar combatir todo lo bueno que tiene pero mi idea, incluso con los equipos buenos, es llevar la iniciativa, llevar el peso del partido aunque sabemos que va a ser difícil. Y en el momento en que no seamos capaces de llevar esa iniciativa, tenemos que saber manejar en defensa sin muchos apuros».
Rícar valora al Pontevedra por su plantilla «de mucha calidad», su juego 4-3-3, «con gente que tiene gol», «ha hecho varias incorporaciones muy buenas como Ibán Espadas o Nevado», «es un equipo para llevar la iniciativa, que intenta manejar el balón y que tiene mucha agresividad ofensiva jugando con tres puntas. Vamos a intentar maniatarlos y jugar nuestras bazas para sacar adelante el partido».
Y visto lo visto en las dos plantillas y en sus estilos de juego, el partido se presenta con un gran aliciente porque ambos rivales ofrecerán, sin duda, espectáculo: «Luego las circunstancias mandarán y a veces el respeto al equipo contrario hace que uno no lo de todo y piense un poco más en la defensa, pero a priori es un partido espectacular para ver porque a los dos equipos nos gusta tener el balón, intentar ir al ataque y se puede ver un buen partido, estoy convencido», concluyó el entrenador del Zamora CF.