EFE.
Alto de Aitana (Alicante), El italiano Damiano Cunego, del equipo Lampre, conquistó la primera etapa de montaña de la Vuelta en la cima del Alto de Aitana, donde el australiano Cadel Evans, que entró junto a Alejandro Valverde y el asturiano Samuel Sánchez, se vistió con el maillot oro. Samuel se sobrepuso a una caída en el descenso del alto de Tudons y alcanza ya la tercera plaza de la general.
Cunego, de 27 años y ganador del Giro de 2004, se apuntó la victoria de manera brillante, en un final fulgurante en el que sobrepasó al francés Moncoutié en el último kilómetro. Una explosión de fuerza y calidad que le permitió cruzar en solitario la meta tras una jornada de 205 kilómetros salpicados con ocho altos puntuables.
La jornada no regaló la batalla esperada entre la alta jerarquía de la Vuelta, que mostró una actitud conservadora en los decisivos y esperados 21 kilómetros de ascenso a Aitana, un puerto tendido, con una pendiente media del 5,4 por ciento. Evans, Valverde y Samuel, éste magullado por una caída, acabaron en el mismo tiempo, a 44 segundos de Cunego, y picaron 6 a Ivan Basso y Ezequiel Mosquera.
El podio se llenó de ilustres. Ya están en escena los favoritos. Al frente de ellos Cadel Evans, dos veces segundo en el Tour y cuarto en la Vuelta de 2007. Alejandro Valverde es segundo a 2 segundos y Samu tercero a 8. El italiano Basso, que dio muestras de flaqueza al final, es sexto a 46 segundos de Evans y entran en el «top ten» Cunego y el español Mosquera.
El luxemburgués Andy Schleck confirmó su intención de entrenarse unos días en la Vuelta antes del Mundial. El campeón de su país se bajó de la bicicleta en el kilómetro 88. Nunca entró en carrera, por lo que no lució nunca su condición de subcampeón del Tour y rival del futuro de Alberto Contador.
La jornada ofreció un interminable sube y baja con ocho puertos. Era como el comienzo real de la Vuelta y no faltó la escapada de turno. Los franceses Hinault, Moncoutié y Bonnet, los holandeses Wiening y Hoogerland y el alemán Voss se marcharon en el kilómetro 37. La permisividad del pelotón puso en la pizarra diferencias cercanas al cuarto de hora en el Alto de Margerida. Fue entonces cuando el Caisse D´Epargne entró en escena.
En el Puerto de Tudons los hombres de Unzue estiraron el grupo y en el descenso se cayó Samuel Sánchez, que tuvo que hacer un extra de esfuerzo para volver al grupo. Los escapados ya estaban en torno a los tres minutos.
No hubo ataques lejanos de los favoritos, todos a buen recaudo. Por eso cobró luz la posible hazaña de Moncoutié, que contaba con 1.30 minutos de renta a 5 kilómetros de la cima. Pero Basso alzó la voz con un acelerón que dejó en cabeza a una decena. Valverde, Evans y Samu se dedicaron a marcarse.
Apareció entonces como un proyectil Cunego, que estaba a más de tres minutos en la general, para desplegar una de las exhibiciones que lleva dentro. Salió por Moncoutié, le rebasó a un kilómetro de meta y no esperó a nadie para estrenar su historial en la Vuelta. Por detrás apaecían los favoritos de la mano para dejar al frente de la general a los tres hombres que desde elpricxnipio apuntaban como grandes favoritos para llegar a Madrid.
Hoy se disputará la novena etapa, segunda consecutiva con un sube y baja constante. Ayer fueron ocho puertos y hoy serán siete, de los que cuatro son de Segunda categoría, dos de Tercera y el Alto del Xorret del Catí, de primera, a tres kilómetros del final.
La ascensión al Xorret del Catí puede servir para abrir hueco, ya que se trata de un puerto corto de solo cinco kilómetros con una pendiente media del 9 por ciento.
Samu: «La caída ha sido muy fuerte»
Samuel Sánchez, sexto en Aitana y tercero en la general, se lamentó del «fuerte golpe» que se llevó tras sufrir una caída en el descenso del Alto del Tudons. «El golpe ha sido muy fuerte, en el lado derecho, justo donde me dañé en otra caída anterior, pero confío que sea sólo el golpe y no tenga nada roto», explicó el líder del Euskaltel, que además tiene golpes en un muslo, las costillas y la clavícula derecha.
«La caída se ha producida en una curva a derechas en bajada. Me levanté, un compañero me dejó su bicicleta y luego tuve que coger otra vez la mía. Luego los compañeros me ayudaron a volver al pelotón», recordó el campeón olímpico, que pese al percance destacó el hecho de haber «salvado el día».