EFE.
FC Barcelona 3
Athletic Club 0
Barcelona, El Barcelona de las cuatro copas ya es una realidad, después de derrotar al Athletic de Bilbao en la Supercopa de España, trofeo con el que el equipo de Josep Guardiola amplía un poco más un año excepcional.
Los blaugrana sentenciaron ayer una final que ya estaba prácticamente decidida tras el encuentro de ida, en el que el Barcelona ganó por 1-2 en San Mamés.
El partido fue de dominio absoluto del Barcelona, que no dio ninguna opción a su rival, mermado en efectivos y con la mente puesta en el compromiso internacional para dentro de unos días.
El Athletic se encomendó a las bondades de Iraizoz bajo los palos y la petición le fue aceptada, ya que el ex españolista cuajó una sensacional primera parte, al margen de que el público la tomase con él por su pasado «perico».
El Barcelona se lanzó a por el Athletic ya desde antes de iniciarse el partido. Pep Guardiola prometió que saldría con toda la artillería y no dejó en el vestuario ni un cohete. Todos estaban sobre el césped. Así, no se podía esperar más que dominio asfixiante desde el inicio.
El equipo de Caparrós se echó atrás sin complejos, pero tirando unos metros la línea de defensa lejos del área de Iraizoz. Con ello, el Athletic buscó generar muchas dudas en el centro del campo barcelonista, donde, en realidad a Xavi le empezó a costar trabajo mover el balón y buscar líneas de pase hacia la tripleta de atacantes.
La máquina ofensiva barcelonista empezó a generar acciones claras a partir de una acción del Orbaiz, quien de fuerte disparo obligó en el minuto 22 a intervenir a Valdés y enviar el balón fuera. Dos minutos después, el Barça tuvo el gol en tres acciones casi consecutivas, en las que primero Henry de cabeza, después Messi en un mano a mano y luego Xavi, no acertaron. A partir de ahí fue Iraizoz el protagonista, impidiendo que llegara el primer tanto local antes del descanso.
Cinco minutos tardó el Barça en el segundo tiempo para afianzar el título en juego, cuando una combinación entre Xavi e Ibrahimovic, acabó con un taconazo de éste a Messi y tras una finta del argentino a Ustaritz, elevó el balón en la salida de Gorka (1-0).
Cinco minutos después, un pie de un central del Athletic arrebató a Messi el segundo gol, después de una asistencia de Ibrahimovic, muy generoso en el pase y que en la primera parte estuvo a punto de marcar tras una chilena ante Gorka.
Tal desazón empezó a reinar en el Athletic, ante un Barça repleto de confianza, que el conjunto vasco empezó a ser un juguete, frente a un rival que tampoco apretó mucho, aunque sin pretenderlo generaba jugadas de gol sin problemas.
Con un Athletic hundido y sin apetencia en un partido que ya no le iba, se dejó ir hasta que le perdió el pulso al encuentro. Un penalti cometido por Ustaritz lo transformó en gol Messi (2-0), y pocos minutos después una cesión defectuosa la aprovechó Bojan, que entró por Ibrahimovic, para burlar la salida de Gorka y lograr el 3-0 final.