C. T.
El cuerpo técnico del primer equipo del Zamora C.F. sigue con el plan estipulado para encarar en la mejor forma posible los primeros encuentros oficiales, aunque parece poco probable que se pueda ver al mejor conjunto rojiblanco nada más arrancar la temporada.
Rícar y sus hombres aprovechan esta semana, en la que se encuentran algo más libres de compromisos, para aumentar la intensidad de los entrenamientos y poner a punto un bloque que, debido a las ausencias, tardará en mostrar su verdadera medida sobre el césped.
La doble sesión realizada ayer siguió con la tónica de la dispuesta el miércoles en el Ruta de la Plata, salvo que en esta ocasión la plantilla realizó el trabajo físico matutino en Valorio.
Sin duda el conjunto zamorano cada día está más conjuntado y el ambiente en el vestuario y el compromiso de los jugadores se deja palpar en cada ejercicio. Sensaciones que trasmite un grupo al que le faltan varias piezas fundamentales y en la que los canteranos aprovechan cada momento para demostrar su valía con trabajo ejemplar.
Una esfuerzo que no sólo se está llevando a cabo en el seno del cuadro dirigido por Rícar. Lejos de los campos también se trabaja a marchas forzadas para terminar de completar una plantilla que, por lo visto, aún no está completamente definida.
Tras la dolorosa derrota ante Guijuelo en la Copa Federación y teniendo en cuenta que el centro del campo zamorano se encuentra bastante debilitado por las ausencias de Agustín y Curro, vuelve a retomarse con fuerza la idea de incorporar un hombre más a la plantilla rojiblanca. Un jugador que vendría a ocupar la banda izquierda, aunque también se baraja un hombre polivalente que pueda ocupar los dos costados.
La directiva del Zamora se encuentra sondeando el mercado en busca de un hombre que cumpla con las características deportivas y económicas necesarias para poder desempeñar este papel, dentro de las posibilidades que maneja la entidad dirigida por José María Casas.
Uno de los nombres que han sonado con más fuerza durante este verano, Sergio García, vuelve a salir en todas las quinielas como candidato a ocupar este lugar.
El zamorano cuenta con experiencia en la categoría y sus cualidades futbolísticas se adaptan a las ideas que quiere inculcar Rícar a su plantilla. Además, el interior del Real Valladolid B parece no contar en los planes de futuro de Mendilibar y podría fácilmente seguir los pasos de varios de sus compañeros tras consumarse del filial pucelano al término de la pasada campaña.
El jugador, que ya ha actuado como capitán del Real Valladolid B en los encuentros amistosos de pretemporada, aún no ha pronunciado nada sobre su futuro, pero podría estar dispuesto para abandonar el club blanquivioleta y regresar a casa en busca de minutos en Segunda División B.
Una salida que también se está intentando buscar para Senel. El delantero del Zamora C.F. parece no entrar dentro de los planes de la entidad del Duero y, a pesar de que sigue trabajando con sus compañeros, parece seguro que no comenzará la temporada vestido de rojiblanco si llega por el una buena oferta.