EFE
Toronto,
El Real Madrid puede que no haya ofrecido en Canadá la imagen tan brillante que ha mostrado el Barcelona en su gira americana, pero desde luego el cúmulo recibido de empujones y apretones en el aeropuerto de Toronto y los "cuidados" con los que son tratados los blancos a cada lugar donde van, si que son equiparables.
Varios centenares de aficionados esperaban la llegada del equipo ansiosos y cuando los jugadores finalmente aparecieron para dirigirse hacia el autobús que les tenía que llevar a su hotel en Toronto, los seguidores se abalanzaron y superaron el tímido intento de la policía de Toronto de contener a la muchedumbre.
Entre los aficionados que esperaron al Real Madrid había un grupo de jóvenes españoles, que se encuentran en Toronto para estudiar inglés. Pero el grupo más numeroso de aficionados eran seguidores del jugador portugués Cristiano Ronaldo. En Toronto viven más de 150.000 personas de origen portugués.
Un séquito enorme de hinchas que persisitió en la primera sesión del Real Madrid en esta gira y que se prolongó en el encuentro disputado ayer por la noche en la ciudad donde uno de los ídolos deportivos es un español, José Manuel Calderón.
Benzemá, Cristiano y los debutantes Kaká y Xabi Alonso, consiguieron junto a los suyos llenar prácticamente el estadio.