J. M. C.
Llegó el gran Día. El Descenso Internacional del Sella, que cumplirá su septuagésima tercera edición, vuelve a acaparar el interés de la inmensa mayoría de los asturianos aficionados al deporte. Mientras unos, los espectadores, tratarán de mirar hacia las encapotadas nubes que cubren buena parte de la Cornisa Cantábrica; otros, los piragüistas, protagonistas indiscutibles de la Fiesta de las Piragüas, centrarán sus ojos en el caudal de las aguas selleras. Entre tanto, el Comité Organizador aguarda a tomar una decisión en cuanto a la suelta del agua del embalse de La Jocica, procedente del Dobra, tal como venía ocurriendo en años anteriores.
El nivel de agua que presente a primeras horas de la mañana de hoy el río Sella será, sin duda alguna, otro de los obstáculos, pero el más importante, para el cerca del millar de palistas que tomarán la salida. «El nivel es óptimo -al mediodía de ayer- y podría estar en tiempo de récord para aquellos que ganen», aseveró éste viernes el cántabro Julio Martínez Gómez. «Desde el año 1988, cuando los australianos batieron el récord de la prueba, no recuerdo un nivel de agua parecido en la víspera. Creo que no tiene sentido soltar más agua», añadió el recordman del Descenso Internacional, quien en compañía del avilesino Miguel Fernández Castañón, intentará sumar otro Sella más a su dilatado palmarés, pues sería el undécimo para el de Colindres.
La lucha de "reyes" en el Sella reeditará la pugna piragüística entre dos de los grandes campeones de los últimos tres lustros: Julio Martínez, diez veces vencedor del Descenso Internacional, y Manuel Busto, nueve veces campeón del Mundo y seis de Europa de la especialidad de maratón.
El cántabro, tratara de mantener su hegemonía en la prestigiosa competición de descenso de ríos; y el otro, el maliayés, buscará su segundo triunfo -el primero lo logró formando dupla precisamente con Julio- en el Sella, arropado por un joven parragués, de 21 años de edad, Milín Llamedo Álvarez, que ansia cruzar como ganador absoluto bajo el puente de la villa riosellana , para brindarles la victoria a su padre y a su tío, Milio y Maxi, respectivamente, quienes resultaron triunfadores 25 años atrás.
El factor agua, según se mire, también puede decantarse a favor de los palistas extranjeros, como podría ser el caso del actual campeón del Mundo de maratón, el sudafricano Anthony Stott, vigente campeón del Mundo, que tendrá nuevo compañero en el Sella a Ryan Louw, en sustitución de Cameron Schoeman, éste pareja de Stott en el Mundial de 2008. Anthony y Louw, octavos en la "parrilla", de aprovechar una salida limpia y a tenor del nivel de agua con el que se topen a lo largo del recorrido, con seguridad que les plantarán cara a las tripulaciones de Martínez-Castañón y Busto-Llamedo. Sott, igualmente medalla de bronce en el Mundial de maratón, en kayak individual, ganó el Sella en el año 2004, en aquella oportunidad en la modalidad de K-1.
La baza "zamorana" más fuerte para esta carrera, una vez descartarda la presencia de Emilio Merchán, parece ser embarcación K-1 que tripulará Alvaro Fernández Fiuza.
Segundo en la última edición del K-2 junto al veterano piragüista zamorano, Fernández Fiuza parece que se encuentra en un excelente momento de forma y con algo de fortuna podría dar la sorpresa en la ría de Ribadesella.
Gran parte del éxito del palista de ADZ Iberdrola, como del resto de palistas de los clubes zamoranos que acudan a la prueba, dependerá en gran medida de su posición de salida y de los arrastres y compañeros de viaje que puedan encontrarse en su descenso por aguas astures.