EFE
Madrid,
El defensa gallego Míchel Salgado aseguró en la rueda de prensa de su despedida del club blanco, que se va «haciendo muchas más cosas de las que hubiera soñado» y mirando al pasado «con orgullo».
«A uno se le hace duro irse de esta casa después de diez años. Creo que el Real Madrid me ha dado todo a nivel futbolístico e incluso a nivel personal. Mi sentimiento ahora mismo es cruzado. Por un lado de tristeza porque una despedida siempre es triste y más cuando he aprendido a querer al Real Madrid. Por otro, de alegría porque cuando miro hacia atrás siento orgullo de lo que he vivido aquí», declaró.
El lateral mostró su agradecimiento a todos los estamentos del club, desde la directiva hasta los empleados y la prensa, pasando por los entrenadores y los que fueron sus compañeros de vestuario, entre los que destacó a algunos de ellos.
Agradecimientos en los que Salgado lloró y se emocionó especialmente al recordar a sus padres ya fallecidos: ""Quiero dar las gracias a mis padres, que no están aquí. Ellos me han hecho como soy. Le debo todo a ellos».
El defensa quiso también dar las gracias a los aficionados al tiempo que confirmó que se despedirá de ellos el próximo día 25 de agosto con motivo del trofeo Santiago Bernabéu frente al Milán, aunque sin saltar al campo vestido de corto.
Sobre su marcha el futbolista confesó que el momento «era esperado» y que le costará mucho ponerse una camiseta que no sea la del club blanco, o regresar al Bernabéu con otros colores, aunque aseguró que le quedan aún «años de fútbol».