ANGEL GARCÍA
Al final la lluvia no dio tregua. Los genios de las dos ruedas intentaron firmar un pacto con el cielo para poder surcar el techo celeste de Zamora, pero ni por esas se pudo celebrar el espectáculo que más de seis mil personas estaban esperando en la Plaza de Toros de Zamora. El cielo es cierto que dio un respiro a partir de las ocho de la tarde, pero el daño ya estaba hecho, ya que las condiciones del empedrado del coso taurino, unido a algún daño que sufrió la iluminación y el sonido por la tromba de agua caída en la capital, obligaron a que los organizadores de la prueba tuvieran que suspender el evento. De momento suspender, veremos a ver si puede ser aplazar. La organización trabajará en los próximos días para intentar fijar una nueva fecha en esta temporada y de esta forma no dejar con ganas de espectáculo a muchos zamoranos que esperan cada año el mes de junio para ver a los malabaristas de las dos ruedas.
A las 20.30 horas la celebración de la prueba estaba en el aire. Los organizadores, reunidos con los pilotos, sopesaron todas las opciones, y a las 21.00 horas se tomó la decisión de suspender el Freestyle y empezar a devolver el dinero de las entradas a los aficionados que a esa hora ya se agolpaban a las puertas del coso zamorano.
El director técnico del Freestyle, Juan Antonio Lafuente, aseguraba tras la suspensión que no se cumplían las medidas mínimas de seguridad: «Los pilotos han estado entrenando por la mañana y ya la pista estaba un poco perjudicada, pero lo grave ha sido la lluvia que ha caído a las ocho de la tarde que ha formado charcos en la arena y eso era un peligro para la integridad física de los pilotos, que tampoco veían muy seguro el agarre de la rampa de recepción. Hemos estado hablando durante media hora y al final hemos decidido que lo mejor era la suspensión». Pero el director técnico no solo ponía como clave la seguridad de los pilotos, sino que sobre todo decía que la suspensión se debía a que en esas condiciones no podían garantizar el espectáculo: «Para nosotros sería muy fácil salir a la pista dar tres saltos sin riesgo y marcharnos, pero creemos que Zamora merece mucho más. Nosotros siempre garantizamos un espectáculo de luz, sonido y saltos, y las condiciones no eran las idóneas para ello. No podíamos garantizar la diversión al cien por cien de los aficionados y por eso hemos decidido suspender el Freestyle y devolver el dinero de las entradas». Y es que aquel que todavía tenga las entradas en su poder, puede ir a los puntos de venta donde adquirieron las localidades a devolverlas.
Otra de las preocupaciones de los aficionados era saber si se trataba de una suspensión o de un aplazamiento. Lafuente aseguraba que ya estaban mirando posibles fechas: «Zamora es unas de las plazas que siempre responde a nuestra llegada. Es una localidad que se vuelca y siempre llena el recinto y por eso ya estamos mirando posibles soluciones para volver dentro del calendario de esta temporada. Será complicado porque estamos muy apretados pero vamos a hacer todo lo posible para encontrar una fecha cercana».
Mientras el director técnico hacía estas declaraciones, miles de seguidores esperaban en las afueras de la Plaza de Toros a la espera de que en las taquillas se les devolviese el dinero y sobre todo con la intención de saber si el Freestyle se iba a celebrar en otra fecha cercana.
Si la prueba se hubiese celebrado, el Freestyle hubiera contado con cinco pilotos en vez de los seis que se preveían al inicio, ya que Eugenio Zafra se lesionó en los entrenamientos matinales y se hizo un esguince en su muñeca derecha. Zafra cayó mal en la rampa de recepción y la moto se ladeó lo que provocó una caída que le produjo ese esguince de muñeca. En este sentido, Zafra no culpaba a la climatología de este accidente: «No ha tenido nada que ver la pista. El problema ha sido que coloqué mal la rampa de salida y cuando salté, la moto no cogió un buen ángulo. Esto hizo que llegara a la rampa de caída un poco ladeado y con poca fuerza y la moto se me cruzó y me caí».
Sobre la suspensión de la prueba Zafra aseguraba que: «Es cierto que las condiciones de la pista no estaban nada bien porque había charcos por todo el suelo y la rampa de recepción no agarraba del todo bien. A nosotros nos gusta hacer disfrutar a los aficionados y con este panorama no hubiéramos podido dar el espectáculo que queremos. Es una lástima que no hayamos podido saltar porque Zamora es una plaza a la que siempre nos gusta venir. Espero que volvamos en esta temporada y yo ya esté recuperado para poder brindar una buena actuación a los zamoranos, ya que guardo muy buen recuerdo de la última vez que vine aquí», finalizaba.