EP
"Estamos a la espera de escuchar las razones por las cuales la FIA desestimó nuestro recurso. Lamentablemente, esta decisión nos obliga a intervenir en áreas fundamentales del diseño del coche para poder competir en las mismas condiciones que otros equipos, desde el punto de vista de los reglamentos técnicos, lo que llevará tiempo y dinero", explicó el director principal de la escudería, Stefano Domenicali, en un escueto comunicado.
Asimismo, el máximo responsable del equipo de Maranello, una de las cuatro escuderías, junto a Red Bull, Renault y BMW-Sauber, que denunció los difusores, aseguró que ahora deberán "redoblar los esfuerzos" para conseguir que el equipo vuelva "al más alto nivel".
El organismo de la FIA se reunió ayer en París para tratar la denuncia presentada por los cuatro demandantes el pasado 26 de marzo, en los días previos a la disputa del Gran Premio de Australia, primera cita de la temporada, por considerar que Brawn GP, Toyota y Williams habían montado en sus coches difusores ilegales.
En esa carrera, el equipo de Ross Brawn firmó un doblete con Jenson Button como vencedor y Rubens Barrichello, segundo, mientras que los Toyota de Jarno Trulli y Timo Glock les secundaron en la clasificación.
Aquel día, las tres escuderías demandantes apelaron las decisiones "16 a 24 del Panel de Jueces", pero según indicó hoy la FIA en un comunicado en su página web, "la Corte ha resuelto que los jueces acertaron al determinar que los coches cumplían con la normativa".