El anterior presidente de la Real Federación Española de Piragüismo, Santi Sanmamed, y candidato a renovar su cargo por tercera legislatura consecutiva, no estuvo demasiado cómodo durante la Asamblea en la que se llevó a cabo la votación para conocer quien sería el máximo mandatario de la Federación. El candidato gallego permaneció sentado en todo momento junto al zamorano José Andrés Román Mangas pero se le vio muy nervioso, la camisa y la corbata se le ceñían mucho el cuello y en más de una ocasión se vio obligado a tirar de pañuelo para limpiarse el sudor que le corría por la cabeza. La derrota fue dura y tras la misma acabó desapareciendo. Ayer no se supo más de él.