REDACCIÓN.
El Caja Rural Zamora B sigue aferrándose con uñas y dientes a la salvación, como demostró ayer con su victoria ante la Gimástica Medinense, un conjunto que apenas puso en dificultades a los rojiblancos.
Los locales volvieron a dejar patente en la tarde de ayer que su puesto en la tabla clasificatoria poco tiene que ver con su calidad en el terreno de juego. El cuadro dirigido por Nacho Merino bordó el fútbol en la primera mitad y maniató a un teórico rival superior.
Además, por azares del destino, el buen juego del Caja Rural se acompañado en este duelo de eficacia, de goles. Y esa suerte estuvo en las botas de Josue. El interior, en apenas dos minutos, logró un doblete que dejó la contienda encarrilada antes de la reanudación.
En el descanso vino el único punto negro de la tarde, al tener que ser evacuado el medinense Borja, que había sufrido un encontronazo y sufría una ligera conmoción.
La segunda mitad cayó del lado visitante, que apoyado por la expulsión de Saúl, tuvo más el cuero en su poder, pero sin resultado alguno.