MANUEL LÓPEZ-SUEIRAS.
Pese a que hace tres años que no se producía, la historia del Zamora CF está plagada de «hat tricks» como el que logró el pasado domingo contra el Barakaldo el gallego Senel. En un total de 41 ocasiones, los jugadores rojiblancos consiguieron tres goles en un partido hasta el de Senel que es el primero que logra el Zamora en el estadio Ruta de la Plata.
Más de tres años han tenido que pasar para que un delantero rojiblanco lo consiguiese de nuevo desde que el 28 de noviembre de 2004 el también gallego Andrés Curiel protagonizase el 0-3 con que el equipo de Balta ganaba en Alfaro, según los datos facilitados por el periodista de TV Zamora Luis Fradejas.
Para encontrar el anterior en Segunda B hay que remontarse a la primera temporada «en color» bajo la batuta de Miguel Losada (97-98) cuando el salmantino Paco firmó dos tripletes pese a que el equipo descendió: en el 4-2 al Burgos y en el 3-2 contra el Zaragoza B.
No dejaron de ser sorprendentes los tres marcados por el vallisoletano Alberto Domínguez, en la temporada 98-99 en Tercera División cuando entrenaba al equipo Carlos Tornadijo. Se da la circunstancia curiosa de que Domínguez logró en esta temporada, nada menos que tres «hat trick» en Cuéllar (2-8), al Benavente (5-1) y contra la Leonesa B en La Vaguada (4-1).
El jugador zamorano, siempre según el archivo de Luis Fradejas, que más veces firmó un triplete fue Marcelino Mateos que hizo cuatro en Segunda B y uno en Tercera División.
Se da la circunstancia curiosa de que dos de los máximos goleadores en la historia reciente rojiblanca como fueron Toño Ruiz o Aiert Derteano no pudieron completar un «hat trick» en ninguna ocasión.
Pero no sólo ha habido tripletes en la historia del Zamora CF ya que en cinco ocasiones un jugador marcó cuatro goles. Fueron Romero, Paco y Demetrio en los años 69, 70 y 71. Posteriormente, el berciano Juan Carlos Montes lo conseguiría en Tercera División y con dos circunstancias chocantes: Montes jugaba de defensa y contribuiría a derrotar por 5-0 al Cacabelense, el equipo de su pueblo.
El último en firmar cuatro goles en un mismo partido fue el asturiano Villaboy a las órdenes de Luis Alfredo Puente el 13 de septiembre de 1992 en el 8-0 que el Zamora CF le endosó al Béjar en La Vaguada.