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Así, 'Sweet mud', protagonizada por un niño de doce años, interpretado por Tomer Steinhof, desvela cómo era la vida en un kibutz israelí durante los años 70, bajo la perspectiva de un joven que se encuentra en plena época de pubertad y con una madre que padece una enfermedad mental.
No obstante, Rexin explicó que la historia no es autobiográfica, sino que se trata de una mezcla de historias y anécdotas de verdad, de momentos y personajes que han existido y que "nos ayudan a hacer una reflexión" sobre estos lugares. Por su parte, el director del Festival, Manuel Grosso, consideró que es una película "sobre sensaciones", al tiempo que la calificó de "muy auténtica y con mucha sensibilidad".
En esa línea, el productor comentó que le han dado un tratamiento "muy claro y objetivo" al tema y reconoció que el filme ha creado "un gran debate" en la sociedad. Sobre el actor principal del filme, expuso que, después de hacer pruebas a 2.500 niños, aún no habían encontrado al protagonista.
Por ello, el equipo se dirigió a una escuela en Tel-Aviv (Israel), donde buscó un grupo de niños para hacer juegos con ellos. Fue en ese momento, recordó Rexin, cuando se dieron cuenta de que Tomer tenía "un talento especial".
De otro lado, el productor del largometraje explicó que los kibutz son un mito que "muy fuerte" en Alemania y que, incluso, muchos ciudadanos han ido a Israel a trabajar en ellos para establecer contactos entre ambos pueblos. "Además, es muy interesante que un director israelí haya introducido un tema social tan esencial en Israel", destacó.