SALAMANCA, EFE
A un día de arrancar en Salamanca su nueva gira, «Vinagre y Rosas», que le llevará por más de un centenar de escenarios de España e Iberoamérica, el cantautor Joaquín Sabina confesó ayer que en este momento se siente como «en el corredor de la muerte». Pese a su dilata trayectoria musical, Sabina ha explicado que los días anteriores al arranque de una nueva gira «son de nervios y me gusta que sea así» y antes de salir al escenario «me siento como los toreros, luego cuando sale el toro se te quita el miedo». El genio de Úbeda asegura que con sesenta años «ya me apetece más hacer teatritos y pequeños clubes», por lo que «Vinagre y rosas» será la última oportunidad de verle en grandes conciertos.
Salamanca ha sido la ciudad elegida para el pistoletazo de salida para esta gira por las «buenas condiciones» que tenía el recinto del Multiusos Sánchez Paraíso para poder ensayar «y porque siempre me han tratado bien aquí».