SANTIAGO, AGENCIAS
Las calles de Santiago de Compostela se llenaron con decenas de miles de personas en una manifestación organizada por la plataforma Queremos Galego para protestar por la política lingüística de la Xunta y reivindicar «el derecho a vivir en gallego». Por su parte, el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, abogó por educar en el «trilingüismo» para que los jóvenes gallegos «sean capaces de expresarse en gallego, en castellano y en inglés», mientras que el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, le acusó de ser el "principal peligro" para el idioma.
Unas 100.000 personas según la organización y 50.000 según la Policía Local, se manifestaron ayer domingo por las calles de Santiago de Compostela, convocados por la plataforma Queremos Galego, para protestar por la política lingüística de la Xunta, que consideran «el peor enemigo» de la lengua. La marcha partió de la Alameda compostelana bajo lemas como «Queremos galego», «Pola nosa lingua nin un paso atrás», «Aprender en galego non é delito» y «Polo dereito de vivir en galego», para recorrer varias calles del centro, continuar por el casco viejo y concluir en la Praza da Quintana. Una de las portavoces de la plataforma, la actriz Patricia Vázquez, leyó un manifiesto contra medidas del Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo como la «pretensión de derogar» el decreto del uso del gallego en la enseñanza, la «mal llamada consulta a las familias», la «supresión» de las ayudas a la traducción y la reforma de la Ley de la función pública. A la movilización asistieron, entre otros, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño; el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez; el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, el secretario xeral de la CIG, Suso Seixo, además de numerosos diputados y socialistas y nacionalistas, así como personalidades del mundo de la cultura gallega.