S. RAMOS.
Morales.- Con treinta personas, la mayoría de ellas mujeres, comenzaban ayer los talleres de empleo de albañilería y jardinería que se impartirán a lo largo de un año en Morales del Vino y Corrales. Es en este último pueblo donde once mujeres y hombre, con edades comprendidas entre los 25 y los 55 años, recibirán formación enfocada a un oficio en las dependencias del antiguo Ayuntamiento. El colectivo de inmigrantes, ser mujer, parado de larga duración, tener cargas familiares y no disponer de estudios superiores al graduado escolar eran los factores principales para la selección del alumnado, que ha sido realizada por técnicos del Ecyl (departamento de Empleo de la Junta de Castilla y León).
En Morales del Vino, por su parte, dieciocho alumnos acudían ayer al edificio de usos múltiples donde los respectivos profesores de jardinería, albañilería, un maestro y el director del curso hicieron las presentaciones, y les informaban del programa formativo a desarrollar durante los próximos doce meses. Se trata básicamente de una primera parte teórica, que se complementa con el aprendizaje práctico de un oficio, que ya tiene su radio de acción: los de albañilería se desplazarán hasta Pontejos, para reparar un local municipal, mientras los de jardinería se ocuparán de las zonas verdes del pueblo y llevarán adelante la creación de un invernadero, como parte de las prácticas.
En un principio se citó a 50 personas apuntadas al paro, donde se hizo una selección de 18, con una lista de reserva de otras siete, explicaba el alcalde del municipio, José María Barrios. Entre las novedades figuran la contratación de dos mujeres embarazadas, circunstancia que no excluye su candidatura.
Los talleres de empleo funcionan mediante una subvención de la Junta, de 360.000 euros en el caso de Morales del Vino que cubre el salario mensual de los operario, cercano a los 900 euros, mientras el Ayuntamiento pone las aulas y los materiales.