27 de noviembre de 2017
27.11.2017
El futuro de un recurso forestal

La industria del contrachapado, en peligro por la escasez de chopos

La disponibilidad de materia prima bajará en 2020 un 65% debido al descenso de la superficie plantada desde 2005, provocando el desabastecimiento de las fábricas

27.11.2017 | 18:12

La pasada semana la industria maderera se gastó más de 1,3 millones de euros en comprar choperas de la provincia de Zamora para talar, pero este tipo de subastas serán muy difíciles de ver dentro de muy pocos años. El cultivo de chopos beneficia a los propietarios de fincas en zonas de ribera, a los profesionales que se dedican a su cuidado y a las empresas madereras, es en definitiva una fuente de riqueza para el medio rural que está a punto de secarse de forma drástica: en 2018 habrá en Castilla y León casi 800.000 metros cúbicos de madera de chopo listos para su tala por la edad de los árboles, pero a partir de 2020 la cifra se reduce hasta llegar a solo 280.000 metros cúbicos en 2023, y a la pírrica cifra de 230.000 en 2025, según el inventario publicado recientemente por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl), una empresa pública propiedad del Gobierno autonómico.

Esta situación ya no se puede revertir, un chopo tarda 15 años en crecer para su tala, lo que hoy se plante no se convertirá en madera hasta el 2033, pero sí se puede incentivar la populicultura -el cultivo del chopo- en Castilla y León para que esta tendencia se invierta a partir de ese año.

La caída en la producción de este tipo de madera a partir del año 2020 se explica, según la Asociación Española de Fabricantes de Tablero Contrachapado (Aefcon), en parte porque la Confederación Hidrográfica del Duero dejó de plantar chopos en 2005, y las plantaciones por parte del sector público no las retomó Somacyl hasta el año 2010. En cuanto al sector privado, a partir del 2008 la crisis económica desanimó la inversión, como en tantos otros sectores.

Esto generará sin duda desabastecimiento en la industria maderera de Castilla y León, cuya patronal pide que las Administraciones públicas tomen medidas para que esa situación no se prolongue durante aún más años. De momento, no se está cumpliendo el Plan Estratégico del Chopo en Castilla y León, diseñado por la Junta en 2005. Este documento estimaba que la superficie de plantaciones de chopo debería incrementarse hasta 100.000 hectáreas en el año 2027, logrando cortas superiores a 1.500.000 metros cúbicos, algo que se podría conseguir si se plantaran unas 5.000 hectáreas cada año, sin embargo en 2017 apenas se han llegado a plantar 1.000 hectáreas.

Esta disminución de las plantaciones en los últimos años representa una amenaza para las industrias que se nutren de esta materia prima, y por lo tanto un freno a la creación de empleo en el medio rural de Castilla y León. La mayor parte de los chopos que se talan en la provincia de Zamora los compra Garnica, una empresa de origen riojano que tiene su fábrica más importante en Valencia de Don Juan (León). En la actualidad, esta planta consume anualmente 300.000 metros cúbicos de madera que obtienen sin dificultad de la cuenca del Duero y, según sus planes de crecimiento, en 2023 debería pasar a consumir 350.000 metros cúbicos, pero ni toda la materia prima disponible ese año en la región (280.000 metros cúbicos) podrá abastecer a esta factoría.

Las previsiones de crecimiento de Garnica han sido desbaratadas por dos estudios elaborados en 2017, el de Somacyl y otro encargado por la propia empresa, que han arrojado datos casi idénticos. Según explica el presidente de la compañía, Pedro Garnica, "las estadísticas que existían hasta la fecha no eran fiables", como el propio Plan Estratégico de la Junta de Castilla y León.

La fábrica de Valencia de Don Juan ha ido intensificando su actividad desde su puesta en marcha en 1996, generando nuevos puestos de trabajo constantemente. En los dos últimos años Garnica invirtió 13 millones de euros en mejorar los procesos de esta planta en la que se ha instalado la prensa más grande de Europa, lo que ha posibilitado la creación de 90 empleos, a los que se espera añadir 50 más hasta 2019. Sin embargo, la escasez de materia prima prevista a partir del año 2020 hace temer que parte de la producción se traslade a otras zonas, pues Garnica también posee fábricas en Logroño y en el sur de Francia.

Para revertir la situación, la industria considera imprescindible el apoyo público al cultivo del chopo. "Desde la Junta de Castilla y León siempre nos dicen que no tienen mucho dinero, pero se pueden hacer acciones que no suponen una gran inversión dineraria, simplemente que la Administración se muestre a favor del chopo", asegura Pedro Garnica. El empresario pone como ejemplos "formación para promover el chopo, como se hace con otras leñosas, o una subvención simbólica de uno o dos euros por planta" para estimular "un cultivo que es de primera calidad en Castilla y León".


Importancia del sector

Estos árboles tienen una importancia estratégica para la Comunidad. El chopo representa solo el 2% del total de la superficie plantada en Castilla y León, sin embargo, proporciona el 20% de la madera que sale al mercado y el 50% del valor total de la madera vendida "en pie" de la región.

Por otro lado, las plantaciones de chopo están consideradas como muy sostenibles y, por tanto, ecológicas y beneficiosas para el medio ambiente: una hectárea de plantación de chopos suele tener unos 300 ejemplares, que capturan cada año unas 10 toneladas de CO2 de la atmósfera. Estos árboles estabilizan las riberas y márgenes de los ríos y protegen los cultivos frente a los vientos. Las choperas filtran las aguas de estos ríos absorbiendo los fertilizantes procedentes de los regadíos próximos y evitan que pequeños vegetales invadan el lecho del río y acaben con el oxígeno para los peces. El mundo necesita madera de plantaciones sostenibles para no destruir los valiosos ecosistemas naturales y satisfacer la creciente demanda internacional de uso de la madera. Las plantaciones de chopo y otras especies representan actualmente el 7% de la superficie total forestal en el mundo y aportan el 50% del volumen total de madera que utiliza la industria.

Por último, la industria de contrachapado española es puntera a nivel mundial tanto en productos como en calidades, con exportación de la mayor parte de su producción a todos los rincones del planeta. Las industrias de contrachapado para envase y fondos de envases tienen un mercado nacional que es la fabricación de envases hortofrutícolas, aunque los envases fabricados con éstos materiales son exportados conteniendo frutas y hortalizas, mayoritariamente a Europa, pero también a otras partes del mundo. La calidad de fabricación tampoco tiene competencia a nivel mundial. La cadena de transformación del chopo proporciona empleo a unos 11.000 trabajadores en España, todos ellos pertenecientes a zonas rurales, y el 65% de la madera que abastece a esta industria proviene de la cuenca del Duero.


La Junta promoverá en 2018 el segundo simposio del chopo

Desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente desgranan las acciones que ya está llevando a cabo la Administración autonómica para promover el crecimiento de las choperas en la región.

En enero de 2014, la Junta de Castilla y León aprobó el Programa de Movilización de Recursos Forestales de Castilla y León, "que es una iniciativa dirigida a incrementar la riqueza y el empleo generados por los espacios forestales de la Comunidad regionales", y "una decidida respuesta de la Junta a la crisis económica".

Dicho programa se definió en unos sectores de actuación, que son aprovechamientos maderables, aserrío y madera de pino, chopo, bioenergía, carpintería y mueble, maderas nobles, piñón, castaña, resina y recurso micológico. Para cada uno de estos sectores se analizaron las fortalezas y debilidades, describiendo la situación actual, cuáles son las demandas y sus necesidades y así marcar unos objetivos.

Para alcanzar las metas marcadas se programaron medidas como el mantenimiento del buen estado sanitario de las choperas en la Comunidad, mejorar y simplificar las ayudas a la populicultura, incrementar las plantaciones en terrenos públicos, coordinación e información sobre el régimen administrativo del cultivo de chopos y por último la formación de los populicultores.

En el momento actual, para desarrollar estas medidas Fomento y Medio Ambiente ha constituido un grupo de trabajo integrado por técnicos de dicha consejería, que se reúne dos veces al año para analizar la situación del sector en todo su ámbito. Como resultado se publicó un portal virtual dedicado al fomento del chopo, llamado populuscyl.es. También se restauran riberas de la región con especies autóctonas de chopos, se han dado instrucciones internas para la tramitación de nuevas implantaciones en terrenos gestionados por la Administración, se analizan posibles actuaciones sobre el estado sanitario de las choperas si es necesario y, por último, se llevan a cabo planes de control para el seguimiento de las cortas de choperas y el seguimiento de las nuevas plantaciones. Las plantaciones en terrenos públicos las lleva a cabo Somacyl, que desde 2010 ha plantado 4.747 hectáreas de chopos, y este invierno plantará otras 640 hectáreas.

Un aspecto destacable es la propuesta de la organización del segundo simposio del chopo, a celebrar en el mes de octubre o noviembre del año 2018. Está en fase de confirmación y de autorización, aún no se ha fijado fecha o ubicación.

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