Un grupo de autónomos reclama medio millón de euros a una promotora

Afectados de varios gremios se concentran en la urbanización San Juan para reclamar la deuda l La constructora culpa de la situación al «parón» en las ventas de pisos

 11:26  

S. RAMOS Trabajadores autónomos de la construcción y de sectores relacionados directamente con esta como soldadores, electricistas y fontaneros reclaman a una de las empresas zamoranas, que opera en Moraleja del Vino, las deudas que mantiene con ellos tras la crisis económica que está afectando al sector inmobiliario, cuyo epicentro y onda expansiva continúa creciendo dejando a pequeñas empresas tocadas de muerte.
En concreto, los trabajadores de la comarca del Vino, pero también de otros pueblos de la provincia, reclaman a la empresa Los Rodillos 20, medio millón de euros por la ejecución de unas casas de VPO (vivienda de protección oficial) que se han levantado en Moraleja del Vino dentro de un amplio proyecto que contemplaba la edificación de 130 viviendas.

«No hay trabajo en ningún sitio, la situación está cada vez peor y el final del túnel sigue sin verse»

Era en la Urbanización San Juan donde los albañiles, fontaneros, electricistas y soldadores se concentraban reclamando justicia ante una de las casas que se están actualmente construyendo.
Hasta el punto de encuentro llegaban también responsables de la constructora, quienes aseguraban que la situación había llegado a estos extremos porque no lograban vender ninguna de las casas que han promovido en esta localidad, pero también en otras como Monfarracinos o Casaseca de las Chanas.
Los trabajadores expusieron encorajinados y prácticamente en plan súplica que se hicieran cargo de su situación, que ha llegado al límite, con pagarés devueltos por Caja Rural, entidad con la que en su día el promotor negoció la financiación.
«El promotor ha vendido viviendas y ha pagado a la Caja Rural el crédito y ha obtenido él su beneficio. Pero nosotros llevamos sin cobrar mucho dinero, y con deudas que nos están dejando al borde del embargo de nuestra propia casa y en la miseria. Es más, a un compañero nuestro, a Martín, ya les han desahuciado» expresaba uno de los trabajadores, mostrando la carta de embargo para despejar todas las dudas sobre la veracidad de los hechos.
«Dejas al banco sin pagar tres meses de hipoteca y lo único que te puede pasar es que vengan a por tus propiedades y te quedes en la calle. Este señor lleva un año sin pagar, incumpliendo los plazos, y encima esto no se considera infracción grave en ningún sitio» explicaba Francisco Ares, portavoz de los trabajadores que reclamaban justicia.

Los trabajadores piden que se presente la suspensión de pagos para poder acreditarse como acreedores

Durante la concentración, los trabajadores reclamaron a las representantes de Los Rodillos 20 que presenten suspensión de pagos para así poder acreditarse como acreedores, una solución que el promotor, Felipe Sierra, no contempla en ningún momento, tal y como manifestó a este diario.
Los damnificados, integrados en pequeñas empresas relacionadas con el sector de la construcción, se encuentran en un momento especialmente delicado, en un sector tocado como es el de la construcción porque «no hay trabajo en ningún sitio, nuestras cuentas en el banco siguen al descubierto y el final de túnel sigue sin verse».
Así las cosas lo que ellos reivindican es que se llegue a un acuerdo entre el promotor y Caja Rural para que la empresa les abone las deudas que en el caso de los electricistas ascienden a 90.000 euros. «Nos están haciendo la pascua, mentira tras mentira. Lo que pedimos es justicia porque los pagarés que nos están devolviendo están sudados y bien sudados».

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