La temporada de castañas concluye con una recolección de casi 400.000 kilos

Más de la mitad de la cosecha se destina a la exportación, sobre todo a Italia, país donde la producción ha sido muy baja

 13:16  

ARACELI SAAVEDRA Con la campaña de recogida de castañas prácticamente cerrada, la producción vendida en la comarca de Sanabria y Carballeda ronda los 400.000 kilos. Más del 50% de esa cantidad se ha destinado a la exportación preferentemente a Italia, donde este año la cosecha ha sido muy inferior a lo esperado, descenso de producción que también ha afectado a la principal productora del país, la comunidad gallega. Desde hace tres años la empresa Castañas Rodríguez, afincada en El Puente de Sanabria, se dedica al almacenaje y selección de calibres y un primer filtro de calidad que demandan exportadores y empresas de transformación almacenaje, principalmente de León. En este centro de selección el cometido es que «la castaña se seleccione en una primera fase con los parámetros correctos» señala el responsable de la empresa de almacenaje, Rubén Rodríguez.
El descenso de la cantidad y calidad de la producción en Galicia y, por el contrario, unas calidades excelentes en sanidad en el producto exportado desde la comarca de Sanabria han atraído las compras en esta campaña. Una temporada que, en poco más de dos meses o a lo sumo tres, arranca y cierra. Por esa premura de tiempo «hay que ser profesional» en todo el proceso de recogida y una primera selección por calibres donde «el destrío es muy alto, tanto aquí como en fábrica». La inversión «es muy alta para unos márgenes cortos y una temporada muy reducida, pero es necesario si se quiere crecer. Aún así es arriesgado invertir» precisa Rodríguez, desde la planta de selección en El Puente. El valor añadido, fruto de la necesaria transformación, obliga a plantearse para esta empresa familiar «hacer algo más» de cara a esa meta de la transformación en las comarcas de origen. De momento la empresa genera cinco puestos de trabajo para atender la demanda de la campaña.
Los pequeños recolectores de más de medio centenar de pueblos de la zona, este año prácticamente han recogido buena parte de la cosecha, bien para la venta o bien para el autoconsumo «creo que este año ha quedado muy poco en el monte» reflexiona este joven empresario. El destino de la producción es para la elaboración de harinas para repostería y piensos, para los calibres más cortos; y productos para congelación y transformación en los calibres más gruesos, que además se consumen en fresco. Rubén Rodríguez subraya la calidad sanitaria de la mercancía local que se merece de los parámetros más altos en la producción nacional con unos valores entre el 2% y el 3% de pérdidas por la presencia de bichos, porcentaje que en otras zonas del país se multiplica exponencialmente.

Enlaces recomendados: Premios Cine