El río Negro busca puentes

Los vecinos de Villar de los Pisones y Cerezal reclaman desde hace décadas sendos viaductos para evitar el rodeo por Rionegrito y Rioconejos

 19:28  
 El río Negro busca puentes
El río Negro busca puentes  

ARACELI SAAVERA
Los vecinos de Villar de los Pisones, en el municipio de Asturianos, tienen que dar un rodeo de varios kilómetros por el pueblo de Rionegrito (municipio de Rosinos de la Requejada) si quieren cruzar con sus vehículos el río Negro, salvo que invadan el curso fluvial sin más, y en época de estío.
Desde hace dos décadas los residentes reclaman un puente o la reparación del que hiciera las veces de este paso, para poder sortear el río que divide en dos el término local, y que deja a la mitad de las fincas de la demarcación sin comunicación para el acceso rodado. Unas fincas de labranza que ya se han perdido por la dificultad de poder atravesar el río para cultivarlas o pastorearlas, aunque la traza del camino antiguo persiste.
Los vecinos han pedido en varias ocasiones al Ayuntamiento de Asturianos el arreglo del puente, pero su petición no ha llegado a buen puerto, aunque hubo intención de destinar a este fin el dinero de una entresaca de pino.
En Cerezal de Sanabria ocurre otro tanto. En Cerezal, si quieren cruzar el río tienen que dar un sobresaliente rodeo por Anta de Rioconejos, donde se halla el puente de hormigón más cercano y transitable para el tráfico rodado. El vecino de Cerezal, Anastasio González Balboa de 89 años, recuerda que «hace más de 60 años se hizo el proyecto de la carretera hasta Rioconejos con puente y todo, y entonces había un dinero aprobado». Ahora con la crisis hay excusa suficiente para no acordarse de ese proyecto, mientras Anastasio mueve la cabeza negativamente.

La Confederación invierte casi 5 millones en la conectividad fluvial, pero ni un euro para estructuras de paso

Todo el cauce del río Negro y sus afluentes están declarados Lugar de Interés Comunitario «Riberas del río Tera y afluentes», y conserva comunidades de la especie en peligro de «Margaritifera margaritifera», náyade o mejillón de río. Confederación ha invertido casi 5 millones de euros en la conectividad del río, pero no ha contemplado ni un euro para reparar ningún puente desde Doney (municipio de Rosinos de la Requejada) hasta Cerezal de Sanabria, la zona con peor comunicación a ambos lados del cauce, del municipio de Asturianos.
Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha desarrollado el proyecto de recuperación de la conectividad del río Negro, mediante la permeabilización de once azudes con otros tantos dispositivos de paso en su curso, y para hacer desaparecer los obstáculos –azudes y presas en desuso- y facilitar la remontada de la trucha común, especie en la que parasita el mejillón (Margaritifera margaritifera) en su fase larvaria.
Con un presupuesto cercano a los cinco millones de euros, la Confederación acomete el proyecto de mejora en el tramo que discurre desde el sur de la localidad de Escuredo hasta la confluencia del río Negro con el embalse de Nuestra Señora de Agavanzal. La actuación se extiende por una longitud aproximada de 103,7 kilómetros: 60 correspondientes al río Negro, 18,7 kilómetros del Sapo y 25 del Fontirín. Estas aguas fluyen por los términos municipales de Rosinos de la Requejada, Asturianos, Manzanal de los Infantes, Rionegro del Puente, Espadañedo, Muelas de los Caballeros y Peque.
El Ministerio de Medio Ambiente, a través de CHD, ha realizado en estas últimas semanas una mejora del cauce, en la que única concesión a la ciudadanía de Villar de los Pisones ha sido la construcción de un paso de madera, que no tiene ni rango de puente, para atravesar uno de los ramales de agua del río, el más estrecho, que con buen tiempo se puede vadear a pie. El cruce del cauce principal es imposible hacerlo, a pie o motorizado, y más ahora con las lluvias de este fin de semana.
La pequeña obra practicada es un pontón que ha aprovechado unos sencillos estribos de piedra de una construcción básica y primitiva, de otro pequeño puente arrastrado por una crecida del caudal. Este pontón es para que crucen personas y, por su aspecto, es más para una postal turística. Para evitar que el agua dañe la cimentación y horade el terreno se ha colocado una estructura artesanal que frena la acción erosionadora del agua. Es una sencilla empalizada tejida con ramas de especies de ribera y fijada con estacas al suelo.
El puente grande es el gran olvidado. Los residentes señalan que hace dos décadas, una riada se llevó la única estructura que había para cruzar el río Negro, un puente de madera pero que servía para cruzar con carros, principal medio de transporte de carga, al otro lado. Un puente que los más jóvenes solo recuerdan de madera, con suficiente consistencia para atravesar el Negro, pero que no quita que fuera una construcción de piedra, sin demasiado ornato o destreza técnica, pero suficiente para el cometido de permitir sortear el río. Sus estribos de piedra, que aún asoman por el terraplén de acceso, son de un espesor considerable, sobre todo si su propósito era sujetar unos tablones, un espesor que hace sospechar que sobre ellos se aposentaran un puente de mayor peso. Los grandes sillares están desparramados por en el Negro para cueva de truchas.
El camino de acceso desde la entrada del pueblo discurre por una pequeña vaguada hasta el río. Todos los esfuerzos de conservación del Ministerio dan al traste con la visión de este camino, ya que sirve de reguero para las aguas residuales de la depuradora del pueblo, que entrega parte de la carga a un pastizal aguas vertientes al legendario río del mejillón de agua dulce, el náyade, una especie que desconocen los ribereños, al menos en este tramo de Villar.
Junto al cauce, el tiempo también va borrando los detalles de la historia de un molino con dos piedras, una construcción que se alimentaba de una desviación del cauce, ahora seca. El camino de acceso hasta el molino desciende desde la plaza de Villar de los Pisones, donde está la escuela y la iglesia, hasta el molino. Desde esta pequeña edificación el camino seguía adelante para cruzar el río en su parte más ancha por el puente. Ahora ni se puede entrar al molino ni cruzar el río, salvo que sea a saltos de corza. Tema para una canción de añoranzas, batanes y molineros.

  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE ZAMORA |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laopiniondezamora.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondezamora.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya