I. G.
Conocer ganaderías de toros bravos es una de las actividades con las que la Asociación Cultural Taurina Espantes de Fuentesaúco enriquece el objetivo prioritario de velar por la esencia del festejo más genuino de la villa saucana. En ese contexto se encuadra la primera salida cultural realizada por algunos de sus socios, que ha tenido como destino la ganadería charra de Adelaida Rodríguez, en la finca El Zarzosillo, a los pies de la Peña de Francia.
Con el ganadero Fernando García (hijo de Adelaida Rodríguez y continuador de la saga familiar que siempre se dedicó a la cría de ganado bravo) como anfitrión y acompañados también por miembros del Patronato del Toro de la Vega de Tordesillas, los aficionados recorrieron la dehesa salmantina donde pasta la ganadería de procedencia de Lisardo Sánchez (Atanasio Fernández), situada en El Cabaco.
Empezaron por el cercado donde pastan, apartados del resto de cuatreños, dos corridas destinadas a plazas de primera, como Madrid o Bilbao. «Eran toros de increíble trapío, seriedad y arrogancia, que hacían que nos quedáramos embobados mirándolas», apuntan desde la Asociación Cultural Taurina de Fuentesaúco. Después visitaron el cercado con cuatreños de la camada, destinados a plazas de Salamanca y Francia. Y el lugar donde pastan parte de los utreros, destinados a novilladas, ya con «gran trapío y seriedad».
Y no pasaron por alto la vacada de unos 200 ejemplares con las lustrosas madres divididas en tres lotes, además de 14 sementales, algunos «impresionantes por sus hechuras y arboladura, capaz de hacer sentir respeto y admiración al más pintado».
Los miembros de la Asociación Taurina de Fuentesaúco disfrutaron también de una animada tertulia con Fernando García, «un ganadero con mucho romanticismo, criterio y personalidad, que no se deja doblegar por las adversidades que desgraciadamente presenta este mundo del toro».
Según el presidente de la asociación saucana, Jorge Rodríguez, la visita a esta ganadería no es casual. «Tenemos claro que el toro es el protagonista de la fiesta y este ganadero es admirable, torista sobre todo, de los que no se dejan doblegar por las modas ni por las figuras del toreo». Estos aficionados miran de reojo a Francia, «donde se mira mucho el ganado y prima por encima de todo el toro».
Se piensa desde la Asociación Taurina Espantes de Fuentesaúco que «en España somos víctima de un público que no exige la reivindicación del toro, dándoles poder a las figuras del toreo para lidiar lo que a ellos les viene en gana. Esto afecta negativamente a la diversidad genética de la cabaña brava, que tantas penurias está pasando».
En ese sentido, los aficionados saucanos dieron su respaldo al ganadero Fernando García y el encaste de Lisardo Sánchez «que corre el peligro de desaparecer si los tendidos se siguen plegando a los toreros. Durante nuestra visita nos quedó muy claro que criar es una cosa y amar el toro es otra distinta».
Por otro lado la Asociación Cultural Taurina Espantes de Fuentesaúco continúa trabajando para elaborar un decálogo con las normas fundamentales a seguir en la celebración de los espantes de Fuentesaúco. El objetivo es que ese ideario se aplique en las próximas fiestas de La Visitación. A pesar de que el Ayuntamiento tiene aprobada una ordenanza sobre los espantes, desde la Asociación Taurina saucana se reivindica su cumplimiento.