T. Campos
J. A.G.
El ataque producido el pasado jueves en la explotación ganadera de ovino en San Agustín del Pozo, con resultado de 61 ovejas muertas y otra herida, «fue provocado por animales de menor envergadura que los lobos» según se desprende de los informes realizados por los técnicos de medio ambiente y de la empresa que da asistencia a los ganaderos» según informó ayer la Junta de Castilla y León.
«Todos los indicios confirman que han sido animales de menor tamaño que el lobo, ya que dos ovejas presentaban numerosos mordiscos de pequeño tamaño por todo el cuerpo» precisan para descargar al lobo como autor del desastre.
Se pone de manifiesto que «efectivos de la guardería de la Reserva de las Lagunas de Villafáfila observaron la presencia de una oveja muerta y otra herida por mordisco, y alrededor de 60 ovejas muertas y amontonadas con signos de asfixia y varios perros acompañándolas, uno de ellos de pequeño tamaño y color negro con el hocico manchado de sangre. Las dos ovejas con signos de ataque presentaban numerosos mordiscos de pequeño tamaño por todo el cuerpo».
Los especialistas «coincidieron en que los mordiscos que presentaban los animales no se correspondían en tamaño ni en forma con los de un ataque de lobo, debiendo haber sido provocados por animal con una mandíbula claramente más pequeña». Consideran, además, «el número de ovejas vivas y no heridas es tremendamente bajo para un ataque de lobo y es muy extraño el que los perros no fueran atacados e incluso uno de ellos comiera de una oveja muerta solo al producirse el supuesto ataque».