A.S./ J. M. S./J. A.G.
Los incendios forestales siguen causando estragos en la comarca de Sanabria y poniendo en peligro la vida del personal contraincendios como se puso de manifieste el pasado viernes, en Calabor, cuando se quemó un camión autobomba y los tres ocupantes tuvieron que salir por sus propios medios y tratados «por un cuadro de nerviosismo» en el centro de salud de Puebla, según explicó ayer el delegado de la Junta de Castilla y León, en Zamora, Alberto Castro.
El delegado destacó el nivel de los 24 siniestros originados este fin de semana, y que suman un total de 72 desde principios de año, con más de 2.000 hectáreas afectadas en la provincia, donde el pasado año ser quemaron más de 5.000. Expresó que «los incendios suponen un daño, un gasto extremadamente alto para la Junta de Castilla y León y un extremado riesgo para los trabajadores». Fue entonces cuando detalló el riesgo que corrieron un agente medioambiental, un chófer y un manguerista el pasado viernes, mientras intervenían en un siniestro en Calabor, en principio, sin importancia. Sucedió que «hubo un giro inesperado de viento que provocó que la autobomba se quemase por completo». Según precisó, «los trabajadores vieron peligrar su vida cuando el camión patinó» e imposibilitó que pudieran salir con el vehículo, especialmente el conductor, que quedó aprisionado al dilatarse la cabina. «A patadas abrieron la puerta» y, al final lograron salir por sus propios medios. Los tres trabajadores fueron revisados en el centro de salud, «donde se descartó que tuvieran heridas, pero el riesgo de su vida fue cierto. Por suerte para todos, quedó en una anécdota y sólo se quemó el camión autobomba» dijo el delegado, que recalcó que «no hay incendio pequeño y cuando una persona lo provoca no se saben las consecuencias». Reiteró que un incendio «daña al trabajo de los profesiones que se juegan la vida», y alabó «su profesionalidad y dedicación».
Insistió el delegado en hacer un llamamiento «a la sensatez, porque no podemos seguir como llevamos este año en el 2012». Señaló que «todo está muy seco y la sequedad y las heladas lo tiene todo sin nada de agua, por lo que pedimos a la gente que se lo piense, pues casi se quema una casa en Requejo y ayer casi una vivienda».
Afirmó que Junta de Castilla y León «tiene más medios que ha tenido nunca en el mes de enero». Cuenta con un helicóptero «para atender exclusivamente los incendios».
Castro aseguró que «hay contactos con la Subelegación del Gobierno para intensificar la vigilancia con la Guardia Civil», y expresó que «hay que centrarse para hacer un plan de vigilancia y, entre todos, eliminar esta lacra».
La rápida intervención de dos Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Sanabria evitó el pasado viernes que un incendio declarado en el término de Requejo alcanzara un taller y una vivienda a las afueras del casco urbano. El incendio se declaró sobre las doce del mediodía, cuando los agentes circulaban en esos momentos por la zona y detectaron que el fuego descendía dde una zona de monte hacia las construcciones. Los dos agentes comenzaron las labores de extinción mientras pedían refuerzos y salían en su ayuda los propios vecinos. Los primeros en presentarse fueron efectivos de la Consejería de Medio Ambiente y un poco después los bomberos del Consorcio Provincial con sede en Rionegro del Puente. Sobre las dos de la tarde quedaba controlado el fuego y reducido el riesgo para la zona habitada.