A. Saavedra
Puebla aúna la festividad de las Candelas y la primera concentración de águedas a lo largo de este fin de semana. El barrio de San Francisco enfila la cuenta atrás para conmemorar este fin de semana la fiesta de las Candelas, heredada del siglo XVIII. Los actos de hoy comenzarán a las siete y media de la tarde con el pasacalles ambientado por los gaiteros de Puebla y la sesión de baile del conjunto Xoldra, completada con una escabechada. A las once de la noche se encenderá la hoguera para continuar el baile con los grupos Xoldra y Tránsito. La conmemoración de la Virgen de las Candelas tienen lugar el domingo con la procesión y la misa a las doce y media, seguido del vino español. Por la tarde la comisión de fiestas despide el programa a las cinco de la tarde con magia, El Mago Toño, y actividades infantiles.
En la reseña histórica recopilada por algún vecino de Puebla, esta fiesta se remonta hacia el año 1750 en los arrabales de la villa Los padres Franciscanos construyeron su convento y su iglesia, además de unas casas y unas cuadras aledañas al río, germen de lo que en siglos posteriores conformará el Barrio de San Francisco. La filosofía de los padres se centraba en la evangelización, la educación de los jóvenes de la comarca y conseguir adeptos a la Orden. Estos jóvenes alumnos y novicios fueron los primeros en celebrar la fiesta de Las Candelas, fechas que aprovechaban para convivir y reunirse con los lugareños. Esos estudiantes regresaban en primavera a sus casas para acometer las tareas propias de la casa y la hacienda familiar.
Las águedas de la comarca también saldrán este fin de semana y recogerán el testigo de mando en el Ayuntamiento. A las once de la mañana las mujeres de la villa y comarca entrarán en salón de Plenos del Ayuntamiento para tomar posesión, de forma simbólica, de la guardia y custodia de la villa relevando al alcalde por unas horas de la tarea. Con el bastón de mando, las mujeres actuarán y lucirán los trajes y bailes populares, para dirigirse a la iglesia. Todas las participantes se sumarán a una comida de hermandad.