CHANY SEBASTIÁN, LOSACIO
Losacio cumplía, al atardecer, su cita con la tradición en la romería popular en honor a Nuestra Señora la Virgen del Puerto. La fría tarde no pudo con los devotos que acudieron hasta «La Era» para primero rezar el santo rosario, cantar el ramo y luego salir en procesión por la pradera.
El temporal obligó a algunos cambios. Tras el robo en 2007 del santuario y varias de las insignias y estandartes se adquirió un nuevo pendón, de grandes dimensiones, que toda la tarde estuvo amarrado con una soga a una cruz de granito, ya que con el fuerte viento era imposible abrir con él la procesión como manda la tradición romera.
De esta manera la comitiva era abierta por Aurelio Tomás (Vicepresidente de la Diputación) portando la pendonilla, seguido del concejal Santiago Campo Crespo con el Crucificado y el alcalde, José Martín Vara Lorenzo, con la Cruz Parroquial, seguidos de un mozo portando el ramo de rosquillas caseras a base de huevos, harina, anís, limones y naranjas. Tras ellos los más pequeños con el Niño Jesús y la Virgen del Rosario.
La Virgen del Puerto, como manda la ancestral tradición, salió a los campos en su carro de labriego adornado por un multicolor manto de flores, tirando de él sus más fieles devotas, aquellas que en ella creen, quienes le han pedido algún favor relacionado con la salud o lo han recibido. Un niño, acompañado de su abuela, no soltó uno de los cordones del manto de blanco y oro en todo el camino, paso a paso, con música de dulzaina de «La Ribera de los Chirlos» de Domez liderados por Consuelo Gabella con su flamante traje de bordados carbajalinos. Curiosidad o milagro, el caso es que a mitad de camino la Gran Señora se giró para mirar al cercano Aliste y así procesionó hasta el templo sin que los devotos se diesen cuenta.
Manolo «El de Felipe» fue el que más pujó en la animada subasta pagando finalmente 450 euros por el ramo. Otra familia hizo lo propio por meter a la Virgen del Puerto hasta su dulce morada.
Para Amelia Fernández Fernández fue un día muy especial, ya que ha decidido dejar la mayordomía de la Virgen del Puerto, después de siete años dedicada a ella en cuerpo y alma. «Han sido años de trabajo y satisfacciones por que lo he hecho por devoción. Lo peor es que me toco el robo el santuario en 2007» afirmaba emocionada tras culminar la procesión.
La romería de la Virgen del Puerto fue antaño una de las más importantes de Aliste, Tábara y Alba, contando con cofrades de los diferentes pueblos. Se celebraba el día de la Santa Cruz: 3 de mayo.