EN DIRECTO
Sayago

Las procesiones esquivan la lluvia

Los vecinos de Almeida y Gamones celebran sus tradicionales romerías con devoción religiosa y muchas actividades de ocio

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
 
 MULTIMEDIA

J. L. /S. M./J. A. G.

Las poblaciones de Almeida y Gamones celebraron ayer sus romerías con entusiasmo y hasta satisfacción porque la lluvia no arruinó sus devotas y tradicionales procesiones campo a través.


La Romería de San Roque de Almeida hacia la Ermita de Gracia salió, eso si mirando al cielo. Cientos de participante se congregaron para acompañar a la Virgen que a las 12.00 salía de la Iglesia Parroquial San Juan Bautista de Almeida. Tras la bendición de los campos por el párroco a la salida del pueblo, la procesión continuó por la carretera de Bermillo debido a la humedad de los caminos y la previsión de lluvias, acompañada siempre por los tamborileros y danzantes que se invitaron para la ocasión de las Escuelas de Folklore de la comarca de Sayago, Almeida, Villadepera y Fermoselle. A las 13.30 horas la Ermita recibió junto a la Nuestra Señora de Gracia a la Virgen de Almeida en una misa oficiada por el párroco.


El tiempo dejó comer a los que se acercaron a la Ermita y a sus alrededores y se mantuvo hasta después de la música y danza que los tamborileros tocaron para amenizar la sobremesa. A las 16.00 comenzó la lluvia y los más valientes aguantaron bajo las encinas y toldos colocados para la ocasión, Otros se acercaron a Almeida para seguir con la fiesta. Tras el Rosario y ofertorio y el regreso de la procesión, el grupo «La Caja de Música» tocó en el Salón Cultural hasta bien entrada la noche.


El día 14 de Mayo tendrá lugar el I Encuentro de Tamborileros y Danzantes de Almeida en Homenaje a los tamborileros de Almeida.


En la noche del viernes, más de 200 personas llenaron la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de Almeida para. El grupo Alollano, dirigido por Don Miguel Manzano, junto a su grupo coral de 32 personas y el conjunto instrumental compuesto por 8 músicos interpretaron en directo parte del repertorio de canciones tradicionales que Don Juan Antonio Panero, estudioso de esta comarca, en todas sus facetas, ha recopilado con la intención de evitar la pérdida de la cultura musical de Sayago.


Grupo Alollano entonó canciones tan conocidas como «Tio Babú», «Madre, yo me voy pa`Cuba» y otras tonadas, jotas, canciones líricas y ritmos de baile llano, finalizando con la petición del público, en un bis, del «Bolero de Algodre». Autoridades como el Delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, el alcalde de Almeida, Domingo Martín y gentes incluso de los pueblos de alrededor aplaudieron al grupo y gozó con un acústica excepcional del templo. Este proyecto seguirá su curso con la interpretación del cancionero en otras localidades de Sayago.


Por su parte, Gamomes también celebró ayer su típica romería. La pérdida de población y la falta de brazos para llevar las insignias e imágenes que habitualmente acompañan las procesiones ha provocado, hace ya unos años, el cambio del «tiempo de fiesta» en muchos pueblos de nuestra provincia. Las fiestas ya no se hacen cuando manda el calendario, sino cuando se pueda reunir el mayor número de vecinos. Disquisiciones antropológicas aparte, lo interesante es continuar con el ciclo festivo, no dejar que se pierdan estas manifestaciones populares que aúnan, todavía hoy, elementos religiosos y profanos porque, como decía un vecino de Gamones, si se pierde nos podemos despedir.


Dentro de este periodo romero que acompaña a la finalización de la Semana Santa, los vecinos del bonito pueblo sayagués de Gamones celebraron ayer la bendición de panes que tradicionalmente se hacía el día de San Marcos. A las 12 en punto del mediodía abandonaba la comitiva procesional la iglesia de la Concepción, en cabeza iba la cruz parroquial portada por el juez de la cofradía de la Cruz; tras la cruz, la imagen del evangelista a hombros de cuatro vecinos, el párroco y el vecindario que no quiso perderse un acto de tanto arraigo y significado. Entre paredes de piedra y encinas, avanza la procesión hasta la ermita de Santa Olaya donde les espera la cruz de la ermita y un Cristo crucificado que tras el ritual saludo de las dos cruces, lleno de simbolismo, se ponen a la cabeza de la comitiva en su vuelta alrededor del templo para, a continuación, entrar en la ermita y celebrar la santa misa. El párroco, don Miguel Bártulos, justificó en su homilía el lugar sagrado como cristianización de otros cultos anteriores, de carácter pagano, al igual que se hizo con fuentes, cruces de caminos, etc. levantando cruces o erigiendo templos de vocaciones cristianas.


Tras la misa y la bendición de panes realizada a las puertas de la ermita, el ayuntamiento se encargó de ofrecer un completo y variado aperitivo a todos los asistentes, compartiendo durante unos minutos las vivencias clásicas de estas fechas y recordando tiempos pasados en los que, tras la misa y bendición, iban los vecinos del pueblo a la feria que había en Torregamones y allí pasaban el día comprando lo que necesitaran para sus hogares. Acto seguido regresó la procesión hasta la iglesia parroquial; a medio camino se hizo una parada para bendecir la cruz de madera que puso la Asociación para la Defensa del Paisaje «El Cigüeñal» en el mes de diciembre del año pasado, en el lugar que ocupaba, en tiempos, otra similar del antiguo Vía Crucis.


Sobre la ermita de Santa Olalla (Olaya) apenas hay alguna referencia documental a comienzos del siglo XVIII en la que se dice que era la única que había en Gamones. Servía de Humilladero y hasta ella iba la cofradía de la Cruz en sus celebraciones (sobre todo en la carrera del Jueves Santo); la misma cofradía se encargaba de sus cuidados y en ese momento estaba bien reparada. En otros documentos se atribuye su cuidado al concejo de Gamones (en 1739 se dio licencia al concejo para que vendiera algunos de sus prados y campos para «componer y reparar la ermita que llaman de Santa Eulalia»).


Allí se celebraban dos funciones al año con misa cantada, completas y procesión, una el día de Santa Eulalia (10 de diciembre) y la otra el día de San Antonio de junio, siempre que no cayeran en fiesta, pues de ser así, las celebraciones se hacían en la iglesia parroquial. La cofradía de la santa pagaba anualmente al cura párroco 24 reales por 6 misas rezadas y 3 cantadas con procesión alrededor de la ermita, según consta en los derechos parroquiales de 1720. Desde 1844 a estas dos celebraciones se añadió la del día de Santa Bárbara.


Abandonado el júbilo de la celebración, Santa Olaya queda en su ermita, rodeada de viñas y cortinas sembradas de garbanzos, hasta que el sábado siguiente al día de San Antonio de junio los vecinos vuelvan a subir hasta su morada, acompañados de la imagen del santo portada por las mujeres de Gamones. Sin duda, se le hará larga la espera.


COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE ZAMORA |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laopiniondezamora.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondezamora.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad