BELÉN ALONSO
La Hiniesta acogió ayer una jornada de folclore, gastronomía y convivencia durante la celebración del Día del Centro de Iniciativas Turísticas de Zamora y Municipios Limítrofes que se celebró en el municipio.
La novedad de la edición de este año fue la actuación de la banda de cornetas y tambores de Jesús Nazareno que participó en la misa tradicional y posteriormente ofrecieron un concierto de sus marchas a las puertas de la iglesia de Santa María la Real. Pero los actos habían comenzado al mediodía con la recepción de las autoridades, los grupos de folclore participantes como Doña Urraca y de diferentes las asociaciones de pueblos vecinos.
Tras el pasacalles de los grupos se celebró una eucaristía donde, además de la banda de cornetas y tambores de Jesús Nazareno, también participaron las cantoras de la localidad. El templo se quedó pequeño para albergar a la gran cantidad de personas que ataviadas con los trajes regionales de cada comarca zamorana se acercaron a La Hiniesta para disfrutar del día. Mientras esto ocurría un gran número de dulzaineros y tamborileros amenizaban con su música a los que permanecían en los alrededores de la iglesia, destacando «el buen ambiente» vivido ayer en la localidad.
Una vez concluida la misa se inauguró en el pabellón local una muestra de los distintos talleres artesanales que durante todo el año organiza el Centro de Iniciativas Turísticas, como restauración de muebles o encaje de bolillos y como novedad se ha incluido este año una muestra del taller de danza tradicional.
La degustación tradicional de la edición de ayer se basó en un guiso de carne con patatas, que según explicaron fuentes de la organización «desbordó todas las previsiones ya que se había preparado para 500 personas y en el último momento hubo que ampliar para 700 raciones». La comida se amplió también con el ofrecimiento de más de una veintena de empanadas y de una gran variedad de postres.
A continuación, tuvo lugar la entrega de los premios de dibujo y de postres. Fuentes del CIT resaltaron la importancia de este tipo de certámenes ya que en su opinión «es una de las maneras que tenemos de recuperar la gastronomía de la zona», también resaltaron la intención de publicar en breve un libro con las recetas de los postres de las últimas ediciones del concurso celebrado en diversas localidades zamoranas.