J. A. GARCÍA
La Cooperativa Virgen de la Bandera, de Fermoselle, procedía el pasado jueves a limpiar la maquinaria de la almazara una vez concluida la molturación de la aceituna entregada, y que este año ha alcanzado la cifra de 400.000 kilos. Un volumen que contrasta enormemente con el entregado la anterior campaña, cifrado en solo 60.000 kilos.
La maquinaria ha funcionado durante las recientes fechas a pleno rendimiento, salvo cuando las averías, que no faltaron, obligaron a suspender por un breve tiempo la molienda. El aceite conseguido permanece al reposo en unos depósitos de la propia almazara en el proceso de su decantación. Pasados unos meses, a principios de verano, se efectuará la entrega a todos y cada uno de los agricultores y socios que eligieron esta almazara para moler la cosecha de olivas.
Casi 800 personas han hecho esta campaña entrega de su cosecha, con la particularidad de que la práctica totalidad ha registrado un significativo incremento de kilos sobre los previstos como consecuencia de la abultada producción de olivas que cargaron los árboles este año de bonanza.
La propia secretaria y un operario de Bemposta se encargaban estos días de recoger los últimos litros de aceite obtenidos de la molienda y de limpiar con detalle la maquinaria utilizando agua «porque no convienen los detergentes». De los interiores salían al exterior los postreros restos del orujo. Este material es entregado gratis por la Cooperativa a Portugal, donde será sometido a un segundo prensado que proporcionará aceite de una calidad muy inferior.
Aunque todavía está pendiente de los oportunos análisis organolépticos, el trabajador luso resalta la calidad del producto extraído «porque lo he probado y es excelente».
El aceite constituye el producto estrella de Fermoselle y de la Cooperativa Virgen de la Bandera. La buena cosecha y el esfuerzo de la Junta que dirige la entidad por reflotar el organismo se ha traducido en la reducción de las deudas y en el incremento de los socios.
El precio del aceite fermosellano, según afirman agricultores de la villa, «se mantendrá cercano a los seis euros por litro». No obstante, destacan «el uso familiar que hacen buena parte de los socios». Hacen hincapié en que «es el mejor de los productos de Fermoselle y ponen de manifiesto que «no es un producto trabajado esencialmente para hacer negocio, puesto que se hace un gran reparto entre familiares y amigos. Aquí todo el mundo se lleva la cosecha porque se hace un gran ahorro».
El olivo es una de las plantas en alza en Fermoselle, siendo numerosos los particulares que han decidido plantar árboles en fincas accesibles para evitar la práctica agrícolas en escenarios ribereños de difícil entrada y que obligan al uso de las caballerías para sacar la aceituna.