J. A. GARCÍA
La Junta de Castilla y León ha decidido modificar parcialmente la orden que establece los sistemas de prevención de incendios forestales cuando los agricultores realizan trabajos de cosecha en las proximidades de los montes.
La nueva norma, que aparecerá hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León, «estará más basada en la realidad» y deja sólo en recomendaciones requisitos que antes pesaban como obligatorios.
En la nueva orden será de obligado cumplimiento, en los trabajos que realizados a menos de 400 metros del monte, «estar atento a las pasadas de la cosechadora, por si se inicia el fuego (vigilancia), así como disponer de medios de extinción suficiente para controlar el posible conato que se pueda originar».
El delegado Territorial de la Junta Alberto Castro analizó ayer en Zamora, con los representantes sindicales de COAG, UPA y Asaja, los términos de la modificación, promovida tras las protestas de los cosechadores de la zona de Tábara por las muchas exigencias requeridas al sector, y por el elevado número de expedientes sancionadores formalizados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
Tendrán la consideración de recomendaciones disponer de un tractor y de unas gradas, reducir la velocidad de avance en terrenos pedregosos o con pendientes y elevar la plataforma de corte, y realizar la cosecha de cereal avanzando en contra del viento, que es la medida más difícil de cumplir porque encarecía el coste de la cosecha.
Castro calificó de «positivo» el entendimiento habido con las organizaciones agrarias, no obstante, incidió en pedir a los agricultores que cuando estén trabajando los campos, en esta época estival, lo hagan «con precaución». La Junta informó que este año ha habido 8 incendios causados por cosechadora y uno por segadora.
No obstante, los representantes de COAG y de UPA expresaron una cierta insatisfacción de ahí que ayer mismo remitieran un escrito al delegado para solicitar «la anulación» de la orden por entender que mantiene requisitos «inasumibles» como no cosechar a temperaturas de más de 30 grados o cuando haya viento. «Los agricultores no somos pirómanos ni delincuentes y a veces desde Medio Ambiente o desde la Junta, en Valladolid, se hacen normas olvidándose de la realidad. ¿Cómo pedir a un agricultor que esté más pendiente del monte que de lo que de su trabajo? dijo Soto. Los sindicatos también piden la retirada de las sanciones.