La Bodega Cooperativa Virgen de la Bandera, de Fermoselle, regresa de nuevo a la incertidumbre de su futuro tras fracasar el nuevo órdago de un empresario de adquirir toda la producción de vino y de aceite de la entidad, que se había apuntado como una posibilidad de sacar a flote el destino de parte de la cosecha fermosellana.
La operación fracasó aduciéndose «motivos de crisis», que sin embargo no fueron mencionados cuando representantes una y otra parte debatieron, recientemente, los pormenores de un acuerdo que contemplaba la compra del vino y del aceite cosechado, a excepción de una parte menor, destinada al consumo doméstico de los propios asociados.
A los responsables de la Cooperativa Virgen de la Bandera les queda de nuevo «llamar a todas las puertas» para sacar adelante la comercialización de los vinos y del aceite elaborado.
El empeño no sólo consiste en la venta de los productos manejado por la Cooperativa Virgen de la Bandera, también hay un verdadero interés por rebajar hasta su desaparición las deudas, que actualmente se mantiene por encima de los 60.000 euros.
Aunque dichas deudas han sido disminuidas de una forma significativa durante los últimos años, para lo cual los propios socios tuvieron que realizar el desembolso de una cuota, la situación de la entidad atraviesa por otros problemas de confianza que lleva a parte de los asociados a no entregar su propia cosecha a la sociedad.