El ganadero José Luis Pascual señaló ayer, desde Tudera de Sayago, la oleada de ataques de los buitres, águilas y zorros a las ovejas paridas, bien directamente a las madres durante el parto o a las crías recién nacidas, incluso se han registrado ataques a los terneros. El afectado, junto con su hermano Francisco, señaló que «es lamentable que los ganaderos hagamos inversiones para modernizar, con cisternas, comederas y que estemos en esta situación. No sé qué administración tenemos. Con los precios irrisorios que nos dan y que tengamos que soportar las pérdidas por los ataques. Nadie echa una mano». La situación del sector puede tener repercusiones negativas en los productos de «Tierra de Sabor» como apuntaba ayer José Luis «acabaremos limpiando la cuadra y metiendo el ganado dentro y no sacando al ganado fuera, al campo, para que luego los políticos se llenen la boca con los productos de Tierra de Sabor». La retirada de los restos de animales que mueren ha provocado más perjuicios que beneficios, hasta el punto de que la fauna carroñera no tiene que comer y se dedica a matar reses vivas «una oveja que se quede atrás o que esté pariendo». El ganadero de Tudera se ofreció «a demostrar a cualquiera que dejas una oveja atada a un carrasquero y en media hora los buitres la tienen muerta». La indignación ha llegado a tal extremo en el colectivo sayagués para afirmar que los políticos legislan sin tener en cuenta los hechos reales «que lo único que quieren es que cerremos y nos marchemos». La política y las medias ambientales y agroganaderas dejan mucho que desear para un sector que conoce por experiencia los ciclos biológicos «con 12 años cazábamos lagartos y pájaros para comer y no desaparecían, ahora que tengo 47 años está prohibido cazarlos y cada vez hay menos. No se lo explica nadie». De las generaciones anteriores «aprendimos cuándo había que poder las encinas. Ahora los ingenieros de 30 años prohiben hacer podas. No sé que administración tenemos». José Luis invitó «a cualquiera a seguir durante una semana mi ritmo».