S. F.
Un individuo forzó la cerradura de la parroquia de San Isidoro en Castro la madrugada del jueves 24 al viernes y se llevó unos 30 euros del cepillo y dos cajas con formas sagradas. Al día siguiente, la vecina encargada de abrir la parroquia fue la primera en percatarse de lo sucedido.
Al entrar en la iglesia los vecinos se encontraron el Sagrario abierto y que faltaba el dinero del cepillo y dos cajas con formas sagradas. No hubo destrozos en el templo.
La Guardia Civil investiga los hechos que han provocado todo tipo de comentarios entre los vecinos de la localidad sanabresa.