J. A. G.
La vaca antrueja de Pereruela, la vaca bayona de Almeida, el pajarico y el caballico de Villarino Tras la Sierra, los carnavales de Villanueva del Valrojo y la filandorra de Ferreras de Arriba, personajes todos ellos extravagantes y arcaicos, son algunas de las mascaradas de la provincia que este fin de semana participarán en Lisboa en el V Grande Desfile de la Máscara Ibérica, según informó ayer la Institución provincial.
El Patronato de Turismo de la Diputación de Zamora se encarga de llevar estas cinco mascaradas de la tradición festiva rural, y es la provincia que más aporta. El resto de participantes, que en total suman unos 700, proceden del Norte de Portugal, Rota de Luz, Adraces (Asociación de desarrollo de la zona centro y sur), Asociación de artesanos de la Sierra de la Estrella, Lamego, Mogadouro, Vinhais, Macedo de Cavaleiros y Braganza, León, Galicia, Asturias, Cantabria, Cáceres, Navarra, Palencia, e Irlanda.
El día destinado a Zamora es el sábado 22 de mayo. Además del recorrido de las Máscaras por la zona antigua de la ciudad de Lisboa - Plaza del Comercio, Rúa Augusta y Plaza del Rocío- ese día están previstas otras actividades en la carpa donde el Patronato de Turismo cuenta con un stand de promoción e información sobre la provincia.
Entre estás actividades se encuentra la actuación de música tradicional del grupo folclórico «Jambrina-Madrid», así como degustaciones gastronómicas y un almuerzo oficial en el restaurante panorámico Terraco, del Hotel Tívoli, uno de los más emblemáticos de Lisboa y con una excelente situación, donde desde el día 20 al 23 se celebrarán unas jornadas gastronómicas en colaboración con el restaurante zamorano «La Vaguada» y el cocinero Pedro Luis Toribio.
La organización de todo el evento la lleva a cabo Progestur (Empresa de Servicios Turísticos de promoción de municipios y zonas turísticas) y Egeac (empresa municipal de animación cultural).
Las mascaradas constituyen una tradición festiva que ha logrado llegar hasta nosotros desde el mundo rural, y cuyo importante valor cultural las hace merecedoras hoy de un gran interés y protección.